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sábado, 25 de mayo de 2013

MARIA CALLAS & GIUSEPPE VERDI


María Callas - Arias de Verdi
Colección completa de arias grabadas en estudio de 1953 a 1969

A lo largo de toda su carrera María Callas tuvo una relación especial con las óperas de Verdi cuya música frecuentaba habitualmente tanto en escena como en los estudios de grabación. La idea de compilar en un solo archivo todas las arias de Verdi grabadas en estudio por la soprano griega supone tanto un homenaje a su arte como un tributo al gran compositor italiano en el año en el que se celebra el 200 aniversario de su nacimiento.

A primera vista, la voz de La Callas resulta totalmente adecuada a la vocalidad verdiana sin embargo, a excepción de La Traviata, ningún otro título de Verdi ha sido asociado al repertorio habitual de la soprano más conocida por su dedicación al restablecimiento y recuperación de obras de compositores anteriores como Bellini o Donizetti.

Sin embargo, Verdi es una constante en la carrera de María prácticamente desde sus inicios con títulos como Nabucco, Macbeth, Il Trovatore,  Rigoletto, I Vespri Siciliani, La Forza del Destino, Un ballo in maschera, Don Carlos, Aída y, desde luego, La Traviata, bastándole en algunos de los casos unas pocas representaciones para sentar cátedra sobre la forma de interpretarlos. 

Para un mejor y mas detallado análisis voy a utilizar la guía de las mismas grabaciones incluídas en el archivo adjunto que he ordenado por fecha de grabación:

01 1953 - Verdi - La Traviata - Act 1 - E strano!... Ah! fors´elui...Sempre Libera - Santini
02 1953 - Verdi - La Traviata - Act 3 - Teneste la promessa... Addio del passato - Santini

1958 - Lisboa (junto a Alfredo Kraus)
Las dos primeras pistas están sacadas de la versión completa registrada en Turín en 1953 junto al tenor Francesco Albanese, el barítono Ugo Savarese y la anodina dirección de Santini para Cetra.

Como ya apuntaba anteriormente La Traviata es uno de los títulos de Verdi más representados y queridos por la soprano griega con un total de 64 representaciones que van desde su presentación en el Teatro Comunale de Florencia en Enero de 1951 hasta su postrera representación en Dallas en Febrero de 1958.

Algunas de las representaciones escénicas de esta obra se encuentran entre los hitos más destacados de su carrera destacando las represenciones realizadas en La Scala de Milán entre los años 1955 y 1956 bajo la dirección artística de Luchino Visconti y la musical de Carlo María Giulini, y las representaciones de 1958 en el Teatro San Carlos de Lisboa y el Covent Garden de Londres. De todas ellas ha quedado testimonio fonográfico suficiente para apreciar la total identificación de la soprano con el rol titular al que dotaba de una mezcla de sentimientos como ninguna otra ha sabido expresar. 

En 1953 la voz de la soprano está en su momento álgido pero el personaje aparece poco madurado psicológica y musicalmente y la versión se resiente por una dirección orquestal lenta y pesada.

03 1954 - Verdi - I vespri siciliani - Act 5 - Merce, dilette amiche - Serafin 

Incluido en el primer recital comercial de la soprano publicado por la EMI formado por un primer disco dedicado a Puccini y un segundo de Arias Líricas y de Coloratura grabados en Londres en septiembre de 1954 bajo la atenta batuta de su mentor Tullio Serafín

Con un esplendoroso sonido monofónico en el que destaca poderosamente la voz de la cantante demostrando el maravilloso estado vocal del momento, la voz suena limpia, fresca y segura en los ataques sobresaliendo el cierre de la pieza con un Mi natural sobreagudo de insultante limpieza, la nota más alta cantada y grabada por la soprano.

El de Elena fue un papel poco transitado por La Callas que lo había representado en 1951 en Florencia (Comunale) y Milán (La Scala) y al que no volverá hasta la década de los 60 para, es un estado vocal muy inferior, para grabar el otro arioso del papel en el Act 4. La grabación pirata de una de las funciones de 1951 rescata una Callas en la plenitud de sus facultades. Lástima que la EMI, casa discográfica para la que estaba contratada en exclusiva, demostrara una frustrante miopía no decidiendose a grabar la obra completa.

Sobre esta miopía de la EMI, que en algunos casos llegó a la ceguera más absoluta, volveremos varias veces a lo largo del texto.

04 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 1 - Me pellegrina ed orfana - Serafin
05 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_1 - Sono giunta!.... Madre, pietosa Vergine - Serafin
06 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_2- La vergine degli angeli - Serafin
07 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 4 - Pace! Pace mio Dio - Serafin

Los siguientes 4 extractos presentan todas las arias y ariosos del personaje de Leonora de La Forza del Destino en la versión completa grabada en agosto de 1954 con las huestes del Teatro La Scala de Milán, de nuevo bajo la dirección del maestro Serafín que aquí se nos muestra un poco menos inspirado que de costumbre en una obra de factura bastante compleja. Una versión en la que la soprano se muestra muy superior al resto de sus compañeros realizando un retrato completo de la protagonista pese a no haber sido nunca bien recibido por la crítica que la acusa de distante y fría.

De nuevo estamos ante una obra poco transitada por la soprano que tan solo la había interpretado 6 veces en escena en 1948 y 1954 (Trieste y Rávena) y a la que ya no volverá de forma completa tras esta grabación a excepción de la inclusión del aria del Acto 4 en un recital en el Herodes Atticus de Atenas en 1957 y contadas interpretaciones del dúo del primer acto en la gira de conciertos que junto con Di Stéfano cerró su carrera en el año 73.

Callas no era muy propensa a los papeles de heroínas sufrientes y pasivas y no parece estar cómoda en un rol que, sin embargo, borda hasta en sus últimos detalles.

08 1955 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna Vincitor! - Serafin
09 1955 - Verdi - Aida - Act 3 - Qui Radames Vedra... O patria mia - Serafin

De nuevo estamos ante los extractos de una grabación que representa el final de la relación de la soprano con una obra que había llegado a representar hasta en 63 ocasiones desde 1948 hasta 1953. Aida supone en la carrera de La Callas una tarjeta de presentación durante los primeros años de su carrera pese a no sentirse cómoda en un papel de nuevo pasivo que no le permitía dejar constancia de sus dotes dramáticas. La grabación se realiza en Agosto de 1955 de nuevo con el equipo de La Scala y de nuevo con Serafín que tampoco parece estar en uno de sus días mas acertados. Callas llega a la grabación cansada de un papel que le presenta más de un problema técnico por incluir varios agudos que no llega a controlar correctamente en especial el Do agudo del aria del Tercer Acto cuya emisión aparece forzada. Esta nota representa para la soprano un problema y evitará en la medida de lo posible las obras que la requieran, más aun si, como es el caso, la emisión debe realizarse en pianísimo.

A pesar de su gran profesionalidad ni Richard Tucker ni Fedora Barbieri están al nivel adecuado (Tucker aparece bastante envejecido y Barbieri nunca fue muy bien captada por los micrófonos de un estudio de grabación) y solo Tito Gobbi planta cara a la soprano en un plano artístico similar convirtiendo el enfrentamiento entre padre e hija del Tercer Acto en uno de los momentos más destacados de la grabación. 

Curiosamente este será el papel en el que, debido a una sustitución de última hora, se presente en La Scala de Milán en 1950 en calidad de invitada aunque la soprano siempre consideró su debut oficial en el teatro milanés su presentación con el papel de Elena de I Vespri Siciliani en 1951. Para el recuerdo ha quedado la grabación en vivo captada el 3 de Julio de 1951 en el Palacio de Bellas Artes de México en el que se permite la licencia de rematar el concertante final del Segundo Acto con un Mi bemol sobreagudo que provocó el delirio del público. 

María volverá a grabar en 1964 las dos arias de la protagonista en un estado vocal decadente aunque con una dramaturgia intacta.

10 1955 - Verdi - Rigoletto - Act 1 - Gualtier Malde!.... Caro nome - Serafin


Grabada unos días después de la obra anterior de nuevo con La Scala y Serafín pero con unos compañeros artísticamente superiores La Callas se muestra ahora mucho más entregada y perfila el personaje de Gilda atendiendo a todo lujo de detalles como ella solo sabía hacerlo. La soprano aniña la voz siguiendo la estela de La Sonnambula y va madurando el personaje a lo largo de la obra hasta dotarlo de una altura dramática sin parangón en la discografía de este título verdiano.  Los compañeros de grabación, Giuseppe Di Stefano y Tito Gobbi, sin ser estilísticamente perfectos, siguen a la protagonista en su evolución subiendo la temperatura dramática de la grabación.

Con Walter Legge y Titto Gobi
El aria de la protagonista correspondiente a esta grabación completa es un prodigio de intencionalidad y perfección técnica sorprendiendo por el absoluto control de la voz y el uso de reguladores de intensidad que dejan al oyente anonadado. Callas cambia el color de su voz, lo aligera y lo moldea a voluntad eliminando todo posible color dramático que su voz tenía de forma natural.

Dos representaciones realizadas en 1952 en el Palacio de Bellas Artes de México y esta grabación de 1955 bastan para incluir su caracterización en la historia de la Opera con letras mayúsculas. Su interpretación del aria de Gilda en Mexico se cierra con un Mi bemol sobreagudo impuesto por la tradición y que Callas abandona en la versión oficial de estudio.

11 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida... Di tale amor - Karajan
12 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - D´amor sull´ali rosee...Miserere...Di te, scordarmi di te

De la Grabación completa del Il Trovatore realizada en Agosto de 1956 se extractan las dos grandes escenas de la protagonista femenina. Callas asumió en 20 ocasiones el rol de Leonora entre los años 50 y 55 abandonando el papel tras esta grabación completa. Como vemos, esta es una tónica común en la carrera discográfica de la soprano. Acompañada por un elenco estelar en el que destacan Giuseppe di Stéfano y Rolando Panerai, y de nuevo Fedora Barbieri maltratada por los micrófonos de forma que su voz suena mate y opaca. Karajan, muy lejos de los excesos que años después teñirán todos sus acercamientos operísticos se muestra sensible y atento a los cantantes sin descuidar la parte orquestal con hallazgos dinámicos y sonoros de gran nivel artístico (La dinámica impuesta por el director en el Trío del primer acto resaltada por una cuerda que asemeja cuchilladas es seguida por los cantantes con todo el despliegue de sus facultades vocales). Con el director alemán la Orquesta de La Scala suena más limpia y poderosa que de costumbre.

La Callas recupera su vocalidad dramática, en especial en la gran escena del Cuarto Acto para la que recupera la cabaletta "Di te, scordarmi di te!" que conoce aquí su primera grabación comercial. Estamos en 1956, el año en el que empieza a sentirse levemente el declive vocal de la soprano y que aquí aparece en forma del alguna nota no del todo enfocada y la imprecisión de algún ataque.

13 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l´orido campo - Votto
14 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro, ma prima in grazia - Votto

Como excepción a la norma en este caso la grabación de la ópera completa realizada en Septiembre de 1956 antecede a su presentación en el personaje de Amelia al año siguiente en La Scala de Milán y para tan solo 5 representaciones. Aquí se extractan las dos grandes arias de la protagonistas destacando la gran escena de arranque del Acto Segundo en la que Callas despliega como siempre toda su paleta de colores para detallar a un personaje atormentado por un amor culpable. 



Acompañada por un equipo similar al de la grabación anterior capitaneado por un Antonino Votto rutinario muy lejos del vistuosismo de la batuta de Karajan, de nuevo aparecen imperceptibles síntomas de debilidad en alguno de los agudos y en la opacidad de algunos graves en una interpretación que se resiente de una ligera frialdad imagino que producto de una falta de identificación con el personaje y su drama.

Lucía di Lammermoor, Norma y Sonnambula empezaban a pasar factura vocal y el personaje de Amelia distaba mucho de suponer un reto vocal y dramático para la soprano.

Aun con todo, una gran grabación moderna de la obra a la que Callas volverá a mediados de los 60 para registrar de nuevo sus dos arias solistas.

15 1958 - Verdi - Macbeth - Act 1 - Nel di della vittoria... Vieni! t'affretta - Rescigno
16 1958 - Verdi - Macbeth - Act 2 - La luce langue - Rescigno
17 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (1 Stereo version)
18 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (2 Mono version)
19 1958 - Verdi - Nabucco - Act 2 - Ben io t'invenni... Anch'io dischiuso - Rescigno
20 1958 - Verdi - Ernani - Act 1 - Surta e la notte... Ernani, involami - Rescigno
21 1958 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - Tu che le vanita - Rescigno


Llegamos a 1958 y al que seguramente es el mejor registro verdiano de la soprano y que supone su primer recital exclusivamente dedicado a las grandes heroínas del autor de Bérgamo. Grabado en Londres, en el mes de septiembre, el disco contiene algunas de las arias más queridas por la soprano. De nuevo la miopía de la EMI (aqui clara ceguera) nos privó de versiones completas de algunas de las obras aquí representadas.

Lady Macbeth 1952
Macbeth había supuesto uno de sus más sonados triunfos en 1952 en La Scala de Milán y bajo la expresiva batuta de Victor de Sabata, la grabación pirata de una de esas veladas nos devuelve una Callas en estado de gracia, totalmente identificada con un personaje siniestro y que culmina con una alucinada versión de la escena del sonambulismo previa a la muerte del personaje que de Sabata lleva a ritmo de vértigo como si de una ensoñación se tratase. 

Durante los años 1958 y 1959 Callas pasea por escenarios de medio mundo las arias del personaje de Lady Macbeth en una gira de conciertos que la lleva a recorrer Europa y América

Disponiendo de un Tito Gobbi para el papel titular resulta insultante que la EMI no se decidiera a realizar una grabación completa de la obra en un momento en el que los cada vez más acusados defectos de la voz de la soprano venían como anillo al dedo al personaje. 

Como anécdota queda la repetición de la escena de sonambulismo a instancias del director artístico de la grabación, Walter Legge, por considerar que la interpretación de la primera toma había sido demasiado fría. Esa toma, en sonido Mono, se incluye también en esta selección. Escuchen y juzguen.

Abigaille 1949
La Abigaille del Nabucco había sido otro de sus grandes éxitos al inicio de su carrera con solo 3 representaciones realizadas en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1949. La grabación de una de esas veladas, con un sonido deficiente, nos muestran a una Callas agresiva y contundente con una insultante enjundia vocal que casa a la perfección con el personaje. 

La gran aria de Elvira de Ernani supone para la soprano el primer acercamiento al personaje pero se nota su predilección por ella por su inclusión muchos conciertos celebrados entre 1959 y 1962. De nuevo es una pena que no se ofreciera el registro completo de una obra que se ajustaba como un guante a sus posibilidades vocales y expresivas.

Don Carlo 1954
Finaliza el disco con la gran escena de Elisabeth del Acto Cuarto del Don Carlo. De nuevo, como en los casos anteriores, un interpretación memorable de una obra que había representado en La Scala en 1954 y de la que no queda desgraciadamente ningún registro pirata. La Callas volverá a la obra en 1964 para grabar otra aria del mismo personaje así como la gran aria del Acto Tercero de la Princesa de Eboli. Estas dos arias son una constante en los conciertos de la soprano a partir de este momento.

En definitiva, un disco imprescindible con la soprano en un momento vocal más que adecuado que nos permite disponer de testimonios únicos con sonido de estudio de obras muy queridas por la cantante.

Nicola Rescigno, que se convertirá en un colaborador constante de la soprano, es un director cuya agresividad conviene a estas obras que maneja con buen pulso dramático. 

22 1961 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, pari a un core - Tonini
23 1962 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - O don fatale - Tonini

Y entre 1959 y 1961 el silencio. Un silencio buscado por la soprano voluntariamente para dedicarse a su vida privada y que la aleja de los escenarios. Son años de recitales en los que algunas de las arias reseñadas aparecen de forma constante. Son así mismo años de un declive vocal continuado que tiene su reflejo en las sesiones registradas en Londres entre 1961 y 1962 bajo la dirección de Tonini para las que escoge dos fragmentos verdianos. 

Por primera vez se enfrenta al aria de la Princesa de Eboli realizando una versión mucho menos dramática que la que posteriormente grabará en 1964. La Eboli podría haber sido una de sus grandes creaciones, sin embargo Callas parecía huir de personajes que podríamos denominar como secundarios y que podría haber revalorizado. ¿Imaginan que hubiera pasado si hubiera accedido a cantar Amneris en vez de Aida?

De la voz que había sido ya no queda mucho salvo la intención y la expresión. Los agudos aparecen vacilantes y con un vibrato molesto, los graves se desdibujan y el control de la respiración evidencia fallos que lastran la interpretación. No obstante, nadie declama como ella y sigue construyendo los personajes de dentro hacia afuera partiendo siempre del texto y de la comprensión completa del drama.

24 1964 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna vincitor! - Rescigno
25 1964 - Verdi - Aroldo - Act 1 - Ciel, ch'io respiri!... Salvami, tu gran Dio! - Rescigno
26 1964 - Verdi - Aroldo - Act 2 - O Cielo! Dove son io - Rescigno
27 1964 - Verdi - Atilla - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
28 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 2 - Non pianger, mia compagna - Rescigno
29 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 3 - O don fatale - Rescigno
30 1964 - Verdi - Otello - Act 3 - Mi parea... Piangea cantando... Ave Maria - Rescigno
31 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l'orrido campo - Rescigno
32 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro...  - Rescigno

Prácticamente alejada de los escenarios Callas se refugia en los estudios de grabación en Paris (su ultima ciudad de residencia) buscando nuevos caminos de la mano de su incansable colaborador Nicola Rescigno. Estas exploraciones la llevan a nuevos personajes que en algunos casos parecen totalmente alejados de su órbita (Otello). Aun así algunas de estas arias están llenas de vida y de arte y se nota que, en muchos casos, la cantante se arroja a la interpretación sin paracaídas evitando apoyar la subida a los agudos ofreciéndonos momentos de deslumbrante belleza. 

Destacan por su intensidad las interpretaciones del aria de Eboli (Don Carlo) y las dos arias de Aroldo. Mientras que en las arias de Aida y Un ballo in maschera hace suyo el dicho de "Quien tuvo retuvo", y vaya si retiene, más de lo que otras nunca tuvieron.

33 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
34 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 2 - O Madre, dal cielo soccori - Rescigno
35 1965 - Verdi - I Vespri Siciliani - Act 4 - Arrigo! Ah! Parli a un core - Rescigno
36 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida - Rescigno
37 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - Vanne... D'amour sull'ali rosee - Rescigno


Esta búsqueda continua en 1965 presentando un deterioro vocal más evidente que hace necesarios apaños en la mesa de mezclas que resultan bastante evidentes. El descontrol de la voz llega ahora a la afinación que ahora se muestra imprecisa. Lástima que su acercamiento a I Lombardi se produzca en fecha tan tardía ya que la vocalidad del personaje habría sido adecuada para el estado vocal de la soprano 15 años atrás





38 1969 - Verdi - Attila - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
39 1969 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
40 1969 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, parli a un core - Rescigno
41 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 1 - Egli non riede ancor - Rescigno
42 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 2 - Ne sulla terra - Rescigno

Y de nuevo el silencio, 4 años de retiro que terminan por destrozar los pocos recursos de los que aun disponía en 1965. La soprano parece ahora acercarse con miedo a los micrófonos aunque por momentos aparecen aquí y allá destellos del antiguo esplendor. Verdi será el compositor elegido para esta última sesión de grabación que quizá hubiera sido mejor que no hubiera llegado a realizarse.

A partir de aquí de nuevo más silencio roto por la gira de recitales con acompañamiento de piano que junto con su antiguo colega Giuseppe di Stefano la lleva a recorrer el mundo entre 1973 y 1974. Pese a la calurosa acogida de su retorno la soprano, conocedora de sus limitaciones y desalentada por los malos resultados se retira a su piso de París hasta su fallecimiento en 1977.

Verdi & Callas, una asociación provechosa que nos ha ofrecido algunos de los mejores momentos de la historia del disco y el recuerdo de algunas interpretaciones únicas e insuperables que figuran por derecho propio en los anales de la historia de la ópera.

viernes, 3 de mayo de 2013

ANNA MOFFO - ARIAS DE COLORATURA


Apodada con el sobrenombre de "La bellissima", Anna Moffo desarrolló una carrera irregular entre 1955, año de su presentación como Norina en Don Pasquale (Donizetti) en Spoleto, y 1974 en el que se aleja de los escenarios por agotamiento físico manteniendo hasta 1983 una actividad esporádica.

Artista polifacética, es protagonista de incipientes producciones operísticas filmadas llegando incluso al cine en el que protagoniza algunas películas de dudoso gusto semipornográfico. 

Nacida en Pensilvania en 1932, hija de padres italianos, tras terminar sus estudios recibe una oferta para trabajar en Hollywood que rechaza por su intención de convertirse en monja. Una beca la lleva a realizar sus estudios musicales que inicia en Filadelfia y termina en el Conservatorio de Santa Cecilia de Roma en 1955.

Una producción televisada de Madama Butterfly (Puccini) producida por la RAI en 1956 consolida su fama en Italia. A ella seguirán nuevas producciones televisivas de enorme éxito (Falstaff, La Sonnambula) que, vistas hoy, nos sonrojan por su ingenuidad y estética naif.


Los primeros años de su carrera, vistos desde la perspectiva del tiempo, son, sin duda, los mejores. Testimonio de ello son las grabaciones discográficas realizadas para la EMI en los ultimos años de la década de los 50: la Susana de Le Nozze di Figaro (Mozart), Nannetta en el Falstaff (Verdi), Mussetta en La Boheme (Puccini) y la cantante italiana del Capriccio (Strauss) junto a compañeros de la talla de Elisabeth Schwarzkopf, Nicolai Gedda, María Callas y Giuseppe Di Stéfano, entre otros, y directores como Carlo María Giulinni, Herbert von Karajan y Wolfganf Sawallisch.
  

A partir de 1960 se produce un punto de inflexión en su carrera determinado por la vuelta a Estados Unidos y la firma de un contrato de exclusividad con la casa discográfica RCA para la que grabará sus principales papeles dejando algunas grabaciones de referencia entre las que destaca su esforzado retrato de Luisa Miller (Verdi) junto a Carlo Bergonzi y una curiosa primera grabación mundial de La Rondine (Puccini). Durante esta década hará su presentación en los principales escenarios europeos y americanos con especial atención a Italia, país con el que mantiene una especial relación que la lleva a tener su propio programa de televisión.

Su acercamiento a la Operetta, de la que ha dejado grabaciones tanto en disco como en vídeo  la hizo muy popular durante esta época de cu carrera en los países del ámbito germánico.

Los años 70 suponen un giro hacia papeles más dramáticos, manifestando graves problemas vocales que la llevan a distanciarse de los escenarios a los que ya no volverá salvo de forma puntual.

En resumen, estamos hablando de una carrera que en su plenitud solo dura 15 años (1955 - 1970) a partir de los cuales los problemas vocales se harán evidentes y se acentuarán los defectos de una voz sometida a una presión excesiva por la acumulación de papeles demasiado exigentes.

En los inicios de su carrera graba para la EMI dos recitales de arias, el primero de ellos dedicado a Mozart, grabado en 1958 y el segundo, dedicado a Arias de Coloratura y dirigido por un jovencísimo Colin Davis, en 1959. Es este último recital el que se ofrece en este post por su gran valor como testimonio de lo que fue y no pudo ser.

La soprano nos muestra lo que serán las claves de su carrera: una voz impersonal (incluso fea en algunos momentos) aunque manejada con una técnica que le permite asomarse a papeles de tesitura extrema. No obstante los agudos suenan casi siempre tensos, la coloratura es resuelta de forma admirable aunque un punto mecánica siendo lo mejor, sin duda, los momentos cantábiles. Su interpretación de las arias bellinianas, Ah! non credea mirarti (La Sonnambula) y Qui la voce sua soave (I Puritani), son modélicas en cuanto intención y expresión. 

De todo el disco destaca la interpretación del aria de Gilda (Rigoletto) Caro Nome en el punto justo de inocencia y malicia y con una coloratura más refinada que en el resto de los fragmentos, permitiéndose el lujo de ascender al sobreagudo en el trino final de la escena, proeza que emula a La Callas de México en 1952. De hecho, fue comparada con la soprano griega en los inicios de su carrera por la coincidencia de muchos de los roles asumidos por ambas sopranos, comparación que, una vez escuchadas, no tiene ningún sentido.

Colin Davis ya nos muestra en ese lejano 1959 el buen hacer, y acompaña a la soprano con ese sello que solo tienen los grandes maestros y al que nos ha tenido acostumbrados hasta su reciente fallecimiento este mismo año.

El contenido del disco fue reeditado en 1990 por EMI en una serie dedicada a grandes voces y completado con extractos del anteriormente mencionado recital dedicado a Mozart y el aria de Musetta de la integral de La Boheme grabada junto a la Callas. Posteriormente ha aparecido diseminado en multitud de recopilaciones de todo tipo.

Solo por este disco y el resto de grabaciones realizadas para la EMI habría merecido un puesto de honor en el firmamento de las estrellas de la Opera.


sábado, 20 de abril de 2013

LEYLA GENCER - ARIAS DE DONIZETTI, VERDI & CATALANI



Único álbum en estudio de Leyla Gencer (si exceptuamos un curioso recital de canciones de Chopin grabado al final de su carrera), es una rareza bastante difícil de encontrar hoy en día y que tiene la importancia de presentarnos un retrato bastante completo del arte y el repertorio de la soprano turca agrupando las únicas grabaciones en estudio realizadas, una a principios de su carrera (1956) ,y la otra en su momento de mayor esplendor vocal. (1974), publicadas por Fonit Cetra.

Especializada en el Bel Canto y con una carrera bastante exitosa de publico forjada principalmente en escenarios italianos, fue durante muchos años sustituta de otras cantantes, protagonista de segundos repartos y reposiciones de obras y producciones pensadas y diseñadas para otras voces hasta alcanzar una notoriedad personal que no tuvo reflejo en los estudios de grabación. 

Los cimientos de su carrera fueron las obras de Donizetti y de Verdi, precisamente los autores destacados de esta grabación, alternando con obras de Bellini, Cherubini, Spontini y Zandonai de las que han quedado innumerables grabaciones en vivo.

Con una voz mas pequeña que la de su coetánea María Callas (a la que sustituyó en mas de una ocasión), pero mucho mas ductil y adecuada al Bel Canto, sin descuidar nunca los aspectos dramáticos de los roles representados, destaca por la delicadeza de su timbre, el uso de los reguladores y un sorprendente fiato que la permitía trazar arcos vocales de una belleza deslumbrante que, en cierta medida, nos recuerdan a Montserrat Caballé

Su mayor mérito, sin duda alguna, fue trazar su propio camino sin emular a ninguna otra cantante del momento. Es posible que algunas soluciones vocales nos choquen al tener el oído acostumbrado a otras formas de interpretación posiblemente menos ortodoxas aunque más efectistas, pero no por ello sus hallazgos vocales dejan de ser válidos y termina por conquistarnos completamente y hacernos lamentar que su carrera discográfica no fuera mas densa.

Resulta enriquecedora la escucha comparada de su interpretación de Anna Bolena (Donizetti) con la realizada esos mismos años por María Callas. Desde luego que tras la escucha entendemos por que La Callas era "La Divina" pero lo que resulta inexplicable es que Leyla Gencer no tuviera el reconocimiento que se merece.



Acompañada por dos grandes maestros italianos de la dirección como son Gianandrea Gavazzeni y Arturo Basile, la Gencer nos regala 45 minutos de su arte exquisito que a mas de uno dejará con la boca abierta y en el que destaca un Addio del pasato (La Traviata) que por momentos parece suspendido en el aire gracias  al uso espectacular de la respiración y rematado por un agudo final que se desvanece en la nada como un anticipo del próximo final de la protagonista.


Más que para disfrutar habría que decir que para "degustar". Un tesoro de la fonografía que todo melómano debería conocer.


viernes, 19 de abril de 2013

JUNE ANDERSON - AIRS D´OPERAS FRANCAIS & ITALIENS


Disco 1. Airs d´Operas Français. 1990

1. Thomas. Hamlet. A vos jeux, mes amis
2. Thomas. Hamlet. Et maintenant, ecoutez ma chanson
3. Meyerbeer. Robert le Diable. Robert, Robert, toi que j´aime
4. Massenet. Manon.
Je marche sur tous les chemins
5. Massenet. Manon. Obeissons quand leur voix apelle
6. Gounod. Romero et Juliette. Dieu! Quel frisson court
7. Meyerbeer. Dinorah. Ombre legere
8. Bizet. Ivan IV. Il me sempre parfois que la vie est un sogne
9. Bizet. Ivan IV. Oh! Ciel! Quel changement
10. Spontini. La Vestale. Toi que j´implore
11. Verdi. Les Vespres Siciliennes. Merci Jeunes amis

Orchestre du Capitole de Tolouse
Michel Plasson

Disco 2. Bellini. Airs d´Operas. 1987

1. I Puritani. Son Vergin vezzosa
2. I Puritani. Ah! Rendetemi la speme... Qui la voce... Vien diletto
3. I Capuleti e i Montecchi. Eccomi in lieta vesta. Oh! quante volte
4. La Sonnambula. Oh! Se una volta sola... Ah! non credea mirarti... Ah! non giunge
5. Beatrice di Tenda. Oh! Mie fedele... Ma la sola... Ah! la pena

Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo
Nicola Rescigno

Este doble álbum publicado bajo la distribuidora francesa de EMI reúne dos discos grabados la soprano  americana June Anderson en los años 1989 y 1990 coincidiendo con la época de su mayor esplendor vocal.

Nacida en Boston en 1952 realiza sus estudios musicales en Norteamérica. A la vista de sus éxitos nos resulta extraño saber que sus inicios fueron bastante lentos y, pese a recibir numerosas menciones, incluida una para jóvenes promesas del Metropolitan de Nueva York,  no fue reconocida hasta 1978 con su debut en la New York City Opera con el papel de la Reina de la Noche de La Flauta Mágica.

Después de unos años en los que desarrolla su carrera en los escenarios de Estados Unidos, no será hasta 1982, a raíz de su presentación en el rol titular de Semiramide de Rossini en Roma, cuando despega su carrera internacional que la llevó a cantar en los principales escenarios (Florencia, Venecia, Milán, Londres, Paris...).

Dotada de una voz de Soprano Ligera con una técnica de coloratura sorprendente pese a un ligero entubamiento del sonido, June Anderson se especializa en papeles Belcantistas, de Rossini, Bellini, Donizetti y Verdi alternando roles más ligeros (Sonnambula, Lucia di Lammermoor) con otros mas dramáticos (Norma, Traviata), y ha sabido mantener una coherencia que le ha permitido alargar su carrera hasta la actualidad.

Acusada por la crítica de frialdad expresiva, y comprada negativamente con Joan Sutherland  a la que le une no solo un repertorio y técnica similares, sino también un relativo parecido físico, ha sido el público el que ha valorado sus prestaciones vocales cimentado la base de su éxito internacional. De forma paralela ha llevado una carrera discográfica no muy abundante pero bastante significativa registrando algunos papeles de su cuerda menos transitados en los estudios de grabación. (Mose in Egitto, Mahometto II, La jolie fille de Perth, La Juive, La Muette de Portici, Hamlet)

Los dos recitales presentados nos muestran a June Anderson con una lujuria y un poderío vocal envidiable que le permite recorrer varios autores y estilos sin dejar ningún cabo suelto incluyendo una coloratura y unos sobreagudos proyectados con una facilidad pasmosa. Pese a ser cierta una cierta frialdad expresiva el disfrute de la escucha está garantizado. Es una lástima que el Bolero francés del último acto de Les Vespres Siciliennes de Verdi, ultima pista del disco dedicado a la ópera francesa, no sea coronado con el Mi sobreagudo que ha impuesto la tradición y que habría supuesto un broche de oro al recital.

Personalmente tuve la oportunidad de verla cantar en Madrid en el año 1985 en una Marie de La Fille du Regiment (Donizetti) junto a Alfredo Kraus como parte de una gira en la que ambos cantantes llevaron la obra por distintos escenarios mundiales y que fue coronada con una grabación de la EMI de una representación en vivo en la Opera de Paris en 1986 y puedo asegurar que su actuación escénica fue todo menos fría mientras que vocalmente nos regalo toda una colección de sobreagudos (la mayoria de ellos alternativos) con los que corono arias, duos y conjuntos rematando la función un un Mi sobregudo que mantuvo hasta la conclusión orquestal de la obra.

Totalmente recomendable

viernes, 12 de abril de 2013

EFEMERIDES 12 DE ABRIL - MONTSERRAT CABALLE



En 1933, 35 años después del nacimiento de la soprano de origen francés Lili Pons nace en Barcelona, un mismo día 12 de abril, la soprano española María de Montserrat Bibiana Concepción Caballe i Folch, destinada a convertirse en una de las sopranos más universalmente conocidas con una de las carreras más longevas que se recuerdan (Actualmente se encuentra inmersa en una larga gira de despedida de los escenarios).


Nacida en el seno de una familia humilde, recibe sus primeras lecciones de solfeo de manos de su madre. Financiada y apoyada por una adinerada familia burguesa catalana (los Bertrand) sigue estudios de canto con Napoleone Annovazi, Eugenia Kemeny (que le aporta su espectacular técnica respiratoria) y la famosa soprano catalana Conchita Badía que la introduce en el mundo de la canción de concierto española.

Tras unos inicios prometedores ligados a la escuela de canto del Liceo de Barcelona se traslada a Basilea en 1956 para completar sus estudios profesionales ingresando en la compañía del Teatro Municipal donde canta sus primeros papeles protagonistas (Tosca, Aida, Arabella y Salomé) interpretando roles infrecuentes para un soprano española. La temporada 1960/61 es contratada por la Opera de Bremen donde entra en contacto por primera vez con el mundo del Bel Canto.

Debuta en el Liceo el 7 de Enero de 1962 con el rol titular de Arabella (Richard Strauss) obteniendo una gran éxito de critica y público, pero su consagración internacional no llegará hasta la velada del 15 de abril de 1965, fecha en la que sustituye a Marilyn Horne en una representación de Lucrezia Borgia en el Carnegie Hall.

A día siguiente un titular americano le da el definitivo empuje a su carrera mediante una formula que, sin ser totalmente cierta produce el efecto deseado:                                                                            

Callas + Tebaldi = Caballe

Obviamente Montserrat Caballé no es ni Callas, por faltarle el empuje dramático de aquella, ni Tebaldi, ya que el terciopelo vocal de la catalana no tiene parecido al esmalte de la Tebadi. Caballé, pese a las comparaciones, merece su propio lugar en el mundo de la lírica como ha demostrado a lo largo de sus casi 60 años de carrera y no necesita rendir cuentas a ninguna ilustre compañera. A partir de este momento se conocerá internacionalmente a la catalana con el sobrenombre de "La Superba".

El éxito de la velada Neoyorkina tiene el resultado esperado y la soprano comienza una meteórica carrera internacional que, por suerte, ha tenido un equivalente fonográfico paralelo que le ha permitido la grabación de casi todos sus roles principales así como innumerables recitales tanto de arias de ópera como de canciones españolas y lieder.

Ese año de 1965 debuta en el Festival de Glyndebourne (Inglaterra) y en el Metropolitan de Nueva York emprendiendo una carrera de fondo que la lleva a pisar los mas destacados escenarios internacionales. En 1972 debuta en el Teatro alla Scala de Milán con uno de sus papeles fetiche, la Norma de Bellini, y en el Covent Garden de Londres con Violeta (La Traviata).

Gracias al éxito obtenido Caballé firma un contrato con la discográfica RCA para la que grabará, durante la década siguiente, algunos de los roles que en ese momento formaban parte de su repertorio habitual comenzando por una Lucrezia Borgia junto a Alfredo Kraus que testimonia el sorprendente estado vocal con el que había afrontado la sustitución de Marilyn Horne.

En el terreno personal Montserrat Caballé contrae matrimonio en 1965 con el tenor español Bernabé Martí con el que ya había coincidido en los escenarios y con el que seguirá cantando hasta el nacimiento de su hijos, momento en el cual Bernabé renuncia a su carrera en beneficio de la de Montserrat pasando a un mas que honroso segundo plano dedicado al cuidado de la familia y de los intereses de su mujer.

A partir de este momento son varios los hitos en su carrera destacando algunos de ellos por su importancia.

En 1974 se graba en vídeo una función de Norma en el Antiguo Teatro de Orange, un día antes de una delicada operación, sorprende a todos con una interpretación del aria principal de la protagonista de absoluta antología:


como si de un milagro se tratara, el habitual viento que caracteriza las veladas al aire libre de Orange se calma quedando una suave brisa que mece los vestidos de todos los protagonistas como si quisiera acompañar la eterna melodía belliniana sin molestarla produciendo un efecto mágico. Un vez terminada el aria, el viento se rebela y gira en torno a la soprano durante la interpretación de la cabaletta ofreciendo unos momentos de belleza sin igual que ya hubiera querido emular cualquier director de escena en un espacio cerrado. La voz de la soprano literalmente vuela  por el teatro con una fuerza y un virtuosismo que marca el zenit de su carrera. Cuentan las crónicas de la época que, más allá del acotamiento del teatro, una legión de admiradores se agolpaba en los alrededores del teatro por lo que el estruendo de la explosión de aplausos posterior al aria perduró durante varios minutos.



Los 70 son los años de su plenitud vocal, los años de sus grabaciones para la EMI, la mayoria de ellas junto al tenor español Plácido Domingo alternando con José Carreras, Alfredo Kraus y Bernabé Martí, destacando entre ellas varias óperas de Verdi, Puccini y Bellini así como algunos recitales que cubren el vacío de algunas óperas no grabadas íntegramente. A mediados de los 70 empieza también a grabar para Universal (Philips & Decca) de nuevo centrada en papeles habituales de su repertorio.

En 1980 se reencuentra con aquella que permitió el lanzamiento de su carrera ofreciendo otro de esos hitos de su carrera que pertenece por derecho propio a la historia de la Opera: las representaciones de Semiramide de Rossini en el Festival de Aix-en-Provence  junto a Marilyn Horne, Samuel Ramey y bajo la dirección de José Luis López Cobos.


Su carrera no obstante, ha estado plagada de altibajos, en ocasiones marcada por desaciertos en los roles asumidos y también condicionada por una salud delicada que le hacho visitar bastantes veces los quirófanos para operaciones complicadas que progresivamente han ido mermando sus facultades. 

En algunas ocasiones las comparaciones han jugado en su contra destacando su presentación en el rol titular de Anna Bolena en La Scala de Milán en 1982 en el que, un par de errores de colocación en los agudos, sirvió a los nostálgicos de Maria Callas para producir una sonora e injustificada protesta acallada por una parte del público.

Empeñada en sacar a la luz y descubrirnos joyas olvidadas de la lírica ha exhumado obras infrecuentes en el repertorio como Agnese di Hoenstaufen (Spontini), Les Danaides (Salieri), Ermione (Rossini), La Straniera (Bellini), Sancia di Castiglia (Donizetti), Parisina D´Este (Donizetti), Cleopatre (Massenet) y así, junto con las obras más tradicionales del repertorio, asume a lo largo de su carrera más de 90 roles distintos en los que pasea su soberanía por distintas épocas y repertorios desde el Barroco (Giulio Cesare) hasta el Verismo y Wagner (Tristan e Isolda) incidiendo especialmente en todo el repertorio italiano Belcantista. Algunas de sus interpretaciones han sido registradas en vídeo lo que nos permite ser testigos de excepción de su arte.

Retirada de la escena operística desde hace muy pocos años, su versatilidad y sentido del humor la llevaron a protagonizar en 2007 una de sus mas hilarantes encarnaciones al interpretar a la Duchesse de Crakentorp en unas funciones de La Fille du Regiment en la Opera de Viena en las que se atreve incluso a intercalar una pequeña canción popular en el último acto.


Ha sido distinguida con multitud de premios (Premio Nacional de Música, Medalla de Oro del Liceo, Doctora Honoris Causa de las Universidades Menendez y Pelayo y la de Barcelona) así como innumerables homenajes y condecoraciones.

Resulta imposible encontrar alguna grabación inédita pero es posible aun proponer alguna infrecuente como es el caso de la que hoy traigo para celebrar su 80 cumpleaños. Se trata de un doble album que contiene dos recitales acompañada por el ilustre pianista español Miguel Zanetti. En el primero desgrana una serie de arias y melodías olvidadas de compositores italianos barrocos grabado en 1978 y en el segundo, grabado en 1981 nos ofrece una infrecuente selección de canciones de concierto de Bellini, Donizetti y Verdi.

Felicidades Montserrat y a todos los que durante décadas hemos disfrutado de su arte y a las generaciones venideras que seguirán celebrando una y otra vez los éxitos de una cantante que ya ha inscrito con letras de oro su nombre en los libros de la Historia.

Por muchos años



jueves, 11 de abril de 2013

ANTONIETA STELLA - ITALIAN OPERA ARIAS


Antonieta Stella
Bruno Bartoletti
Corro y Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino
Tullio Serafin (5) - Gianandrea Gavazzeni (4) - Gabriele Santini (6)
Orquesta del Teatro alla Scala de Milano

01 Bellini - Norma - Casta Diva
02 Verdi - Aida - Qui Radames verrá
03 Verdi - Aroldo - Oh! Cielo. Dove son io
04 Verdi - Un Ballo in Maschera - Ecco l´orrido campo
05 - Verdi - Il Trovatore - Tacea la notte
06 Verdi - Don Carlos - Tu che la vanitá
07 Giordano - Andrea Chenier - La mamma morta
08 Mascagni - Cavalleria Rusticana - Voi lo sapete, o mama
09 Ponchielli - La Gioconda - Suicidio!
10 Cilea - Adriana Lecouvreur - Poveri Fiori
11 Puccini - Turandot - In questa reggia

Publicado en un album ya descatalogado con 15 discos dedicados a otros tantos cantantes por el sello amarillo (15 Great Singers), el disco contiene uno de los últimos recitales grabados por la soprano italiana acompañada por el siempre competente Bruno Bartoletti al que se añaden 3 arias sacadas de integrales grabadas por la soprano en la década de los 60.

Lo primero que nos llama la atención es la interpretación de algunas arias que se encuentran totalmente fuera del repertorio tradicional de una soprano caracterizada por poseer una voz pura de lírico spinto, así Norma, Turandot, Gioconda y Cavallería se nos antojan en las antípodas estilisticas de la artista. Sin embargo, una vez escuchadas sus interpretaciones descubrimos a una gran artista capaz de aventurarse a tesituras extremas sin cambios de color ni exageraciones canoras.

Al contrario que su compatriota Renata Tebaldi, y pese a ciertos adornos expresivos ajenos al canto, no se lanza a estentóreos gemidos tan habituales en las interpretaciones de la soprano de Pésaro. Por el color y la entonación general de las interpretaciones algunos recordarán inmediatamente a la Tebadi, sin embargo, le falta algo del esmalte dorado de aquella lo que impidió que su carrera profesional fuera más brillante.

Nacida en Perugia en 1929 y con una carrera destacada en las decadas de los años 50 y 60, cohabitar en el tiempo con dos monstruos sagrados de la escena operística italiana como eran María Callas y Renata Tebaldi arriconó su trayectoria a un mero puesto de secundaria en los cartellones lo que no le impidió hacer una digna carrera tanto en Italia como diversos escenarios internacionales en los que fue especialmente querida por su sensible interpretación de Madama Butterfly.

Su grabación completa de La Traviata en 1955 junto a Di Stéfano y Gobbi bajo la dirección de Serafín (EMI) fue un castigo de la multinacional inglesa a los devaneos artísticos y personales de María Callas y supuso su arrinconamiento por parte de la legión de seguidores de la cantante griega. Por otro lado, las similitudes de color con la voz de Renata Tebaldi tampoco ayudaron nada a su carrera y su figura se convirtió en un arma arrojadiza para ambas aficiones.


Alejada de los escenarios desde principios de los años 70 ha permanecido dedicada al mundo de la enseñanza en Roma, su ciudad de residencia actual.

Para descubrir

lunes, 8 de abril de 2013

CHERYL STUDER - COLORATURA ARIAS


Soprano americana nacida en 1955 en Michigan con una carrera excepcionalmente corta (entre 1985 y 2005) malograda por el exceso de papeles de peso dramático acometidos en poco tiempo y con muy poca distancia entre ellos. No obstante ha participado en algunos de los mayores hitos discográficos de finales del siglo XX destacando su recreación de personajes como Salome de Richard Strauss (dirigida por Sinópoli) y Margarita en el Faust de Gounod (dirigido por Michel Plasson), así como en algunas funciones fundamentales en la historia de la Opera durante los años centrales de su carrera, destacando sobre ellas su papel de Elena en I Vespri Siciliani bajo la dirección de Muti en la Scala de Milán en 1990 así como los papeles wagenerianos asumidos en el Festival de Bayreuth. 

Resulta impresionante la lista de sus padrinos musicales: Leonard Bernstein, Hans Hotter, Brigitte Fassbaender, Irmgard Seefried, Wolfgang Sawallisch algunos de ellos maestros y mentores de su carrera. Iniciados sus estudios musicales en Estados Unidos (Tanglewood), es en el ámbito germánico donde completa su formación (Viena, Munich, Baviera) habiendo sido miembro estable de la Opera Estatal de Baviera y la Deutsche Oper Berlin.

Dotada con una voz lírica con tintes dramáticos y una gran capacidad para la coloratura, lo primero que destaca al ver la lista de los papeles asumidos es su enorme versatilidad y la gran cantidad de estilos musicales trabajados. Desde papeles tan exigentes vocalmente como los mozartianos de La Reina de la Noche (Die Zauberflote), Constanze (Die Entfuhrung aus dem Serail), Elettra (Idomeneo) hasta la Emperatriz de la Mujer sin Sombra de Strauss pasando por las agilidades de su personalísima lectura de Lucia de Lammermoor (Donizetti), papeles totalmente dispares de la obra de Verdi (Atilla, Rigoletto, La Traviata, I Vespri Siciliani) y las heroinas wagenrianas de la primera etapa (Elisabeth del Tannhauser, Elsa de Lohengrin y Senta de El Holandes Errante).

Como definir una voz de estas dimensiones? Por los papeles asumidos podemos pensar que estamos ente una Soprano Dramática de Agilidad, sin embargo, tras una escucha detallada, vemos que nunca pierde el color de la voz propio de una Soprano Lírica que caracteriza todas sus actuaciones, ni siquiera en los papeles de más peso dramático, lo que confiere una nueva dimensión a sus trabajos en Salome (Strauss) y Sieglinde (Wagner).

Habiendo sido educada en la escuela germana de canto nunca descuidó el trabajo en el campo del Lied y la canción de concierto destacando sus interpretaciones de Schubert, Brahms y Strauss y, en lógica sintonía con su origen, frecuentó algunos importantes papeles de repertorio americano, sin olvidar también algunas magnificas aportaciones al repertorio francés.

Versatilidad y eclecticismo que pasaron pronto factura a la voz que se vio afeada por un ostensible vibrato y un descontrol en la afinación que, prácticamente, la borraron del panorama lírico internacional. Actualmente dedicada a la enseñanza aun realiza apariciones esporádicas en recitales de lieder.

El disco reseñado, de difícil localización actualmente, y grabado a principios de los años 90 con el  acompañamiento de Gabrielle Ferro, nos presenta una muestra de su versatilidad en el repertorio italiano en el que, salvo algún desliz imperdonable (agudo final de la cavatina de Rossina de Il Barbiere di Siviglia totalmente descolocado), se nos muestra como dominadora absoluta de la técnica del Bel Canto.

sábado, 6 de abril de 2013

SYLVIA SASS - THE DECCA RECITALS


De nuevo y casi sin proponérmelo, una grabación difícil de encontrar. Parece que al final voy a dedicar el Blog a rarezas discográficas, lo cual, por otro lado, quizá sea lo mejor porque suele ser lo complicado de encontrar lo que todos buscamos.
El doble álbum publicado por el sello Eloquence en Australia dedicado a unir todos los recitales grabados por la soprano Sylvia Sass para el sello Decca no ha sido comercializado fuera del circuito australiano y solo puede accederse a el a través de compra por internet. Solo una pequeña parte fue publicado en Europa por Decca en su serie Classic Recitals.
De igual forma resulta bastante complicado acceder al resto de recitales grabados por la soprano para el sello Hungarotón y las pocas grabaciones publicadas en Decca (Don Giovanni y Bluebeard´s Castle, ambas dirigidas como su compatriota Georg Solti) y Philips (Stifelio y Ernani, de la serie dedicada al joven Verdi dirigida en los años 70 por Lamberto Gardelli) no tienen una distribución muy estable.
Por lo tanto, la presencia de discos de esta soprano en las tiendas suele resultar bastante complicada y eso pese a su gran carrera internacional y la importancia de poseer una voz bastante inhabitual, soprano dramática con coloratura, y el haber sido definida algunas veces como "sucesora de la Callas".
Nacida en Budapest (Hungría) en 1951, hija de una familia de tradición musical (su madre era cantante lírico ligera y su padre maestro de música), realiza sus estudios musicales en la Franz Liszt Academy de Budapest debutando en 1971 en el papel de Franquita (Carmen) en 1971.
Tras ganar una serie de premios internacionales comienza su carrera en Hungría orientada a la interpretación de papeles dramáticos húngaros e italianos entre los que destaca la Giselda de I Lombardi (incluida en este recital de arias) que supone su debut en el Covent Garden de Londres en 1976. A partir de este año es frecuente su presencia en escenarios internacionales como La Scala, la Opera Garnier de Paris, Viena, Hamburgo, Baviera, e incluso el Bolshoi de Moscú.
Anuncia su retirada de los escenarios a finales de los años 80 en los que ya era perceptible un grave deterioro de su voz y solo regresa puntualmente en dos ocasiones durante la década de los 90 manteniéndose en activo en el campo del recital hasta fechas muy recientes.
Su voz, ligeramente entubada y oscura, no es del gusto de todo el publico y la crítica, pero gracias a una buena técnica que le permitía ascender al agudo sin problemas, así como todo un juego de medias voces, filados  y veladuras la convierten en idónea para la interpretación de grandes papeles dramáticos que requieren el uso puntual de coloratura (Norma, Medea, Giselda, Lady Macbeth, Traviata...).
El doble álbum que nos ocupa nos muestra una amplia representación de su arte en muchos de los papeles comentados y seguramente dejará a mas de uno con la boca abierta. Mención especial merecen sus interpretaciones de Giselda (terminando el aria Oh! Madre dal cielo, con una impresionante subida al agudo en pianisimo), de Lady Macbeth (en una quizá sobre actuada versión de la escena de sonambulismo que resulta difícil de olvidar) y Norma (en una pausada e introspectiva versión del Casta Diva).
Los dos recitales operísiticos que abren el álbum fueron grabados en la década de sus triunfos internaciones, concretamente en los años 1977 y 1978, dirigidos ambos por uno de sus mejores valedores, Lamberto Gardelli.
La parte final está dedicada al mundo de la canción de concierto y a dos compositores compatriotas, Liszt y Bartok, acompañada por el pianista Andras Schiff (destacando sin duda su interpretación de Die Loreley) y fue grabada en 1979.
Para descubrir y disfrutar.

jueves, 4 de abril de 2013

MARIA CALLAS & GIUSEPPE DI STEFANO - THE LAST STUDIO RECORGING - LONDON 1972


The Last Studio Recording - London 1972
London Symphony Orchestra
Dir. Antonio de Almeida
El 30 de noviembre de 1972 María Callas entra por última vez en un estudio de grabación para registrar la que sería su ultima y no publicada sesión, esta vez bajo el sello Philips.
Concretamente las grabaciones se realizan en la Iglesia St. Giles Church entre los días 30 de noviembre y 20 de diciembre como una preparación previa a los recitales que junto al tenor Di Stefano iniciaría en 1973 y la llevarían a un deambular dramático por Europa, Estados Unidos y Japón exhibiendo unas dotes vocales mermadas y una fragilidad extrema, tanto vocal como física, que puede comprobarse en las innumerables grabaciones de esa época incluyendo dos vídeos grabados en Londres y Japón.
María Callas no había vuelto a pisar un escenario desde el día 5 de Julio de 1965 (Gala de la Reina de la representación de Tosca en el Covent Garden) y sus actividades a partir de ese momento se redujeron a una grabación de 5 arias de Verdi para la EMI en 1969, el rodaje de la película Medea de Pasolini, también en 1969 y las famosas Master Class en la Julliard School de Nueva York en 1972.
Supuestamente convencida por Giuseppe Di Stefano con el que mantenía una relación hasta este momento no esclarecida (amorosa?) Maria accede a realizar una gira de conciertos con acompañamiento de piano en los que interpretarian dúos y arias del repertorio de ambos cantantes.
Quizá con vistas a una distribución comercial previa a la gira la soprano accede a realizar la grabación de un disco de dúos que, libre ya de las ataduras contractuales con la EMI, realizaría para la Philips. Misteriosa y desgraciadamente estas grabaciones nunca han tenido una publicación comercial y solo han circulado copias bastante defectuosas grabadas de las cintas master originales.
En ellas, María Callas aparece vocalmente deteriorada, desafinando, calando e incluso gritando algunas de las notas junto a un Di Stefano calante, que apoya su emisión en las vocales para evitar el estrangulamiento de la voz gritando desaforadamente.
Sin embargo, porqué tienen interés para el aficionado? Pues porque, como dice el refrán, quien tuvo, retuvo, y detrás de ese deterioro vocal, aquí y allá surge el brillo de la interpretación callasiana en todo su explendor. Cuando la tesitura se lo permite la Callas se lanza a la interpretación con esa intensidad que siempre la caracterizó ofreciendo autenticas lecciones de maestría.
 Además se nos ofrece la posibilidad única de escucharla en roles que, o bien nunca grabó, o nunca llego a interpretar, destacando el dúo final del primer acto de Otello y los dúos de Don Carlos e I Vespri Siciliani.
Descontenta con el resultado y deprimida por la reciente muerte de su padre decide no permitir la publicación de estas grabaciones cuyo paradero, a día de hoy, se desconoce.
La Forza del Destino: "Ah! per sempre"
I Vespri Siciliani: "Quale o Prode"
Don Carlo: " Io vengo a domandar grazia"
Otello: "Gia nella notte densa"
Aida: "Pur ti riveggo"
L´elixir d´amore: "Una parola o Adina"
Sean benévolos y busquen entre tanto despropósito un poco de la verdad que Maria Callas convirtió en su razón de ser.