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lunes, 24 de junio de 2013

OBITUARIOS - BRUNO BARTOLETTI - 9 DE JUNIO DE 2013 - PUCCINI: SUOR ANGELICA


Giacomo Puccini - Suor Angélica
Kati Ricciarelli & Fiorenza Cossotto
Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia & Coro Polifónico de Roma
RCA - 1973

El pasado 9 de Junio, un día antes de su 87 cumpleaños, fallecía en Florencia el director italiano Bruno Bartoletti. Perteneciente a la estirpe de los grandes directores de ópera italianos junto con maestros de la talla de Tullio Serafín, Nello Santi y Gianandrea Gavazzeni estaba especializado en el repertorio operístico, principalmente italiano.

Tras ser asistente de dirección de maestros como Dimitri Mitropoulus, Victorio Gui y Tullio Serafín, debuta en 1953 con Rigoletto en el Teatro Comunal de Florencia. A lo largo de su carrera fue Director Artístico del Maggio Musicale Fiorentino, de la Opera de Roma, así como director titular de la Opera de Copenhague y de la Lyric Opera of Chicago habiendo dirigido en casi la totalidad de los grandes teatros de Opera del mundo.

Relacionado habitualmente con la dirección de óperas de Verdi y Puccini, su labor ha incluido también primeros estrenos mundiales así como la dirección de numerosas obras de finales del siglo XIX y el siglo XX como Elektra (Richard Strauss), Bluebeard´s Castle (Bela Bartok), Wozzeck (Alban Berg) o Billy Budd (Benjamin Britten) promocionando las carreras de otros jóvenes directores como Riccardo Chailly y Danielle Gatti.

Ha trabajado con las principales voces líricas de las ultimas décadas como Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Jussi Bjorling, Giuseppe di Stefano, Richard Tucker, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi, Mirella Freni, Marilyn Horne, Grace Bumbry, Nicolai Guiaurov o Sherril Milnes entre otros.

Su carrera discográfica no ha sido muy extensa pero si notable. Ha dejado, entre otros, algunos registros imprescindibles como la Manon Lescaut de Puccini con las voces de Montserrat Caballé y Plácido Domingo, Il Trittico pucciniano con Mirella Freni abordando los tres roles principales de soprano, Un Ballo in Maschera de Verdi con el concurso de Renata Tebaldi y Luciano Pavarotti o una discutida  versión de La Gioconda de Amilcare Ponchielli con una inapropiada Montserrat Caballé y Luciano Pavarotti.


La grabación que he elegido como homenaje a su carrera es importante por varios aspectos. El primero de ellos es, como no, su difícil localización debida a una distribución bastante arbitraria. En segundo lugar, la grabación, realizada en 1973, supone el primer registro discográfico de la soprano italiana Katia Ricciarelli, y probablemente su mejor interpretación grabada ofreciéndonos una visión madura de un papel que habitualmente se da a excesos melodramáticos que aquí la soprano mantiene bajo control. La voz suena radiante y luminosa y su interpretación de la joven monja está teñida de una dramatismo lacerante a flor de piel apoyado en unas facultades vocales excepcionales en ese momento de su carrera.

La grabación se completa con la siempre incombustible Fiorenza Cossotto en un papel más pensado para voz de Contralto pero que la Mezzosoprano italiana asume con sobradas dotes de truculencia dramática y un registro de pecho que, aun forzado, suena bastante más natural en esta fecha temprana de lo que lo hará en futuras interpretaciones.

El resto del equipo destila italianitá por los cuatro costados (solo una de las interpretes no es italiana) y la grabación, salvo algún exceso de reverberación, suena limpia y diáfana.

El disco se presenta en tres únicos e insuficientes cortes que separan las tres partes principales de la obra.

Pese a que la crítica la considera la menor de las tres obras que componen Il Trittico pucciniano, disfrazada de una aparente sentimentalismo melodramático, Suor Angélica es una bofetada al espectador que contiene en su interior una historia de represión e intolerancia que culminan en un enfrentamiento vocal y escénico entre la joven monja y su tía, responsable de su internamiento en un Convento por una falta carnal imperdonable en la época en la que transcurre la acción (finales del 1600). El fruto de esa falta es un hijo no conocido por su madre y muerto por una enfermedad infantil durante el periodo de reclusión monacal. El conocimiento de esa muerte sume a Suor Angélica en una desesperación que la lleva al suicidio al final de la breve obra (menos de 1 hora de duración).

Una obra imprescindible en una interpretación notable y dirigida por una gran maestro.



sábado, 25 de mayo de 2013

MARIA CALLAS & GIUSEPPE VERDI


María Callas - Arias de Verdi
Colección completa de arias grabadas en estudio de 1953 a 1969

A lo largo de toda su carrera María Callas tuvo una relación especial con las óperas de Verdi cuya música frecuentaba habitualmente tanto en escena como en los estudios de grabación. La idea de compilar en un solo archivo todas las arias de Verdi grabadas en estudio por la soprano griega supone tanto un homenaje a su arte como un tributo al gran compositor italiano en el año en el que se celebra el 200 aniversario de su nacimiento.

A primera vista, la voz de La Callas resulta totalmente adecuada a la vocalidad verdiana sin embargo, a excepción de La Traviata, ningún otro título de Verdi ha sido asociado al repertorio habitual de la soprano más conocida por su dedicación al restablecimiento y recuperación de obras de compositores anteriores como Bellini o Donizetti.

Sin embargo, Verdi es una constante en la carrera de María prácticamente desde sus inicios con títulos como Nabucco, Macbeth, Il Trovatore,  Rigoletto, I Vespri Siciliani, La Forza del Destino, Un ballo in maschera, Don Carlos, Aída y, desde luego, La Traviata, bastándole en algunos de los casos unas pocas representaciones para sentar cátedra sobre la forma de interpretarlos. 

Para un mejor y mas detallado análisis voy a utilizar la guía de las mismas grabaciones incluídas en el archivo adjunto que he ordenado por fecha de grabación:

01 1953 - Verdi - La Traviata - Act 1 - E strano!... Ah! fors´elui...Sempre Libera - Santini
02 1953 - Verdi - La Traviata - Act 3 - Teneste la promessa... Addio del passato - Santini

1958 - Lisboa (junto a Alfredo Kraus)
Las dos primeras pistas están sacadas de la versión completa registrada en Turín en 1953 junto al tenor Francesco Albanese, el barítono Ugo Savarese y la anodina dirección de Santini para Cetra.

Como ya apuntaba anteriormente La Traviata es uno de los títulos de Verdi más representados y queridos por la soprano griega con un total de 64 representaciones que van desde su presentación en el Teatro Comunale de Florencia en Enero de 1951 hasta su postrera representación en Dallas en Febrero de 1958.

Algunas de las representaciones escénicas de esta obra se encuentran entre los hitos más destacados de su carrera destacando las represenciones realizadas en La Scala de Milán entre los años 1955 y 1956 bajo la dirección artística de Luchino Visconti y la musical de Carlo María Giulini, y las representaciones de 1958 en el Teatro San Carlos de Lisboa y el Covent Garden de Londres. De todas ellas ha quedado testimonio fonográfico suficiente para apreciar la total identificación de la soprano con el rol titular al que dotaba de una mezcla de sentimientos como ninguna otra ha sabido expresar. 

En 1953 la voz de la soprano está en su momento álgido pero el personaje aparece poco madurado psicológica y musicalmente y la versión se resiente por una dirección orquestal lenta y pesada.

03 1954 - Verdi - I vespri siciliani - Act 5 - Merce, dilette amiche - Serafin 

Incluido en el primer recital comercial de la soprano publicado por la EMI formado por un primer disco dedicado a Puccini y un segundo de Arias Líricas y de Coloratura grabados en Londres en septiembre de 1954 bajo la atenta batuta de su mentor Tullio Serafín

Con un esplendoroso sonido monofónico en el que destaca poderosamente la voz de la cantante demostrando el maravilloso estado vocal del momento, la voz suena limpia, fresca y segura en los ataques sobresaliendo el cierre de la pieza con un Mi natural sobreagudo de insultante limpieza, la nota más alta cantada y grabada por la soprano.

El de Elena fue un papel poco transitado por La Callas que lo había representado en 1951 en Florencia (Comunale) y Milán (La Scala) y al que no volverá hasta la década de los 60 para, es un estado vocal muy inferior, para grabar el otro arioso del papel en el Act 4. La grabación pirata de una de las funciones de 1951 rescata una Callas en la plenitud de sus facultades. Lástima que la EMI, casa discográfica para la que estaba contratada en exclusiva, demostrara una frustrante miopía no decidiendose a grabar la obra completa.

Sobre esta miopía de la EMI, que en algunos casos llegó a la ceguera más absoluta, volveremos varias veces a lo largo del texto.

04 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 1 - Me pellegrina ed orfana - Serafin
05 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_1 - Sono giunta!.... Madre, pietosa Vergine - Serafin
06 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_2- La vergine degli angeli - Serafin
07 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 4 - Pace! Pace mio Dio - Serafin

Los siguientes 4 extractos presentan todas las arias y ariosos del personaje de Leonora de La Forza del Destino en la versión completa grabada en agosto de 1954 con las huestes del Teatro La Scala de Milán, de nuevo bajo la dirección del maestro Serafín que aquí se nos muestra un poco menos inspirado que de costumbre en una obra de factura bastante compleja. Una versión en la que la soprano se muestra muy superior al resto de sus compañeros realizando un retrato completo de la protagonista pese a no haber sido nunca bien recibido por la crítica que la acusa de distante y fría.

De nuevo estamos ante una obra poco transitada por la soprano que tan solo la había interpretado 6 veces en escena en 1948 y 1954 (Trieste y Rávena) y a la que ya no volverá de forma completa tras esta grabación a excepción de la inclusión del aria del Acto 4 en un recital en el Herodes Atticus de Atenas en 1957 y contadas interpretaciones del dúo del primer acto en la gira de conciertos que junto con Di Stéfano cerró su carrera en el año 73.

Callas no era muy propensa a los papeles de heroínas sufrientes y pasivas y no parece estar cómoda en un rol que, sin embargo, borda hasta en sus últimos detalles.

08 1955 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna Vincitor! - Serafin
09 1955 - Verdi - Aida - Act 3 - Qui Radames Vedra... O patria mia - Serafin

De nuevo estamos ante los extractos de una grabación que representa el final de la relación de la soprano con una obra que había llegado a representar hasta en 63 ocasiones desde 1948 hasta 1953. Aida supone en la carrera de La Callas una tarjeta de presentación durante los primeros años de su carrera pese a no sentirse cómoda en un papel de nuevo pasivo que no le permitía dejar constancia de sus dotes dramáticas. La grabación se realiza en Agosto de 1955 de nuevo con el equipo de La Scala y de nuevo con Serafín que tampoco parece estar en uno de sus días mas acertados. Callas llega a la grabación cansada de un papel que le presenta más de un problema técnico por incluir varios agudos que no llega a controlar correctamente en especial el Do agudo del aria del Tercer Acto cuya emisión aparece forzada. Esta nota representa para la soprano un problema y evitará en la medida de lo posible las obras que la requieran, más aun si, como es el caso, la emisión debe realizarse en pianísimo.

A pesar de su gran profesionalidad ni Richard Tucker ni Fedora Barbieri están al nivel adecuado (Tucker aparece bastante envejecido y Barbieri nunca fue muy bien captada por los micrófonos de un estudio de grabación) y solo Tito Gobbi planta cara a la soprano en un plano artístico similar convirtiendo el enfrentamiento entre padre e hija del Tercer Acto en uno de los momentos más destacados de la grabación. 

Curiosamente este será el papel en el que, debido a una sustitución de última hora, se presente en La Scala de Milán en 1950 en calidad de invitada aunque la soprano siempre consideró su debut oficial en el teatro milanés su presentación con el papel de Elena de I Vespri Siciliani en 1951. Para el recuerdo ha quedado la grabación en vivo captada el 3 de Julio de 1951 en el Palacio de Bellas Artes de México en el que se permite la licencia de rematar el concertante final del Segundo Acto con un Mi bemol sobreagudo que provocó el delirio del público. 

María volverá a grabar en 1964 las dos arias de la protagonista en un estado vocal decadente aunque con una dramaturgia intacta.

10 1955 - Verdi - Rigoletto - Act 1 - Gualtier Malde!.... Caro nome - Serafin


Grabada unos días después de la obra anterior de nuevo con La Scala y Serafín pero con unos compañeros artísticamente superiores La Callas se muestra ahora mucho más entregada y perfila el personaje de Gilda atendiendo a todo lujo de detalles como ella solo sabía hacerlo. La soprano aniña la voz siguiendo la estela de La Sonnambula y va madurando el personaje a lo largo de la obra hasta dotarlo de una altura dramática sin parangón en la discografía de este título verdiano.  Los compañeros de grabación, Giuseppe Di Stefano y Tito Gobbi, sin ser estilísticamente perfectos, siguen a la protagonista en su evolución subiendo la temperatura dramática de la grabación.

Con Walter Legge y Titto Gobi
El aria de la protagonista correspondiente a esta grabación completa es un prodigio de intencionalidad y perfección técnica sorprendiendo por el absoluto control de la voz y el uso de reguladores de intensidad que dejan al oyente anonadado. Callas cambia el color de su voz, lo aligera y lo moldea a voluntad eliminando todo posible color dramático que su voz tenía de forma natural.

Dos representaciones realizadas en 1952 en el Palacio de Bellas Artes de México y esta grabación de 1955 bastan para incluir su caracterización en la historia de la Opera con letras mayúsculas. Su interpretación del aria de Gilda en Mexico se cierra con un Mi bemol sobreagudo impuesto por la tradición y que Callas abandona en la versión oficial de estudio.

11 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida... Di tale amor - Karajan
12 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - D´amor sull´ali rosee...Miserere...Di te, scordarmi di te

De la Grabación completa del Il Trovatore realizada en Agosto de 1956 se extractan las dos grandes escenas de la protagonista femenina. Callas asumió en 20 ocasiones el rol de Leonora entre los años 50 y 55 abandonando el papel tras esta grabación completa. Como vemos, esta es una tónica común en la carrera discográfica de la soprano. Acompañada por un elenco estelar en el que destacan Giuseppe di Stéfano y Rolando Panerai, y de nuevo Fedora Barbieri maltratada por los micrófonos de forma que su voz suena mate y opaca. Karajan, muy lejos de los excesos que años después teñirán todos sus acercamientos operísticos se muestra sensible y atento a los cantantes sin descuidar la parte orquestal con hallazgos dinámicos y sonoros de gran nivel artístico (La dinámica impuesta por el director en el Trío del primer acto resaltada por una cuerda que asemeja cuchilladas es seguida por los cantantes con todo el despliegue de sus facultades vocales). Con el director alemán la Orquesta de La Scala suena más limpia y poderosa que de costumbre.

La Callas recupera su vocalidad dramática, en especial en la gran escena del Cuarto Acto para la que recupera la cabaletta "Di te, scordarmi di te!" que conoce aquí su primera grabación comercial. Estamos en 1956, el año en el que empieza a sentirse levemente el declive vocal de la soprano y que aquí aparece en forma del alguna nota no del todo enfocada y la imprecisión de algún ataque.

13 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l´orido campo - Votto
14 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro, ma prima in grazia - Votto

Como excepción a la norma en este caso la grabación de la ópera completa realizada en Septiembre de 1956 antecede a su presentación en el personaje de Amelia al año siguiente en La Scala de Milán y para tan solo 5 representaciones. Aquí se extractan las dos grandes arias de la protagonistas destacando la gran escena de arranque del Acto Segundo en la que Callas despliega como siempre toda su paleta de colores para detallar a un personaje atormentado por un amor culpable. 



Acompañada por un equipo similar al de la grabación anterior capitaneado por un Antonino Votto rutinario muy lejos del vistuosismo de la batuta de Karajan, de nuevo aparecen imperceptibles síntomas de debilidad en alguno de los agudos y en la opacidad de algunos graves en una interpretación que se resiente de una ligera frialdad imagino que producto de una falta de identificación con el personaje y su drama.

Lucía di Lammermoor, Norma y Sonnambula empezaban a pasar factura vocal y el personaje de Amelia distaba mucho de suponer un reto vocal y dramático para la soprano.

Aun con todo, una gran grabación moderna de la obra a la que Callas volverá a mediados de los 60 para registrar de nuevo sus dos arias solistas.

15 1958 - Verdi - Macbeth - Act 1 - Nel di della vittoria... Vieni! t'affretta - Rescigno
16 1958 - Verdi - Macbeth - Act 2 - La luce langue - Rescigno
17 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (1 Stereo version)
18 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (2 Mono version)
19 1958 - Verdi - Nabucco - Act 2 - Ben io t'invenni... Anch'io dischiuso - Rescigno
20 1958 - Verdi - Ernani - Act 1 - Surta e la notte... Ernani, involami - Rescigno
21 1958 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - Tu che le vanita - Rescigno


Llegamos a 1958 y al que seguramente es el mejor registro verdiano de la soprano y que supone su primer recital exclusivamente dedicado a las grandes heroínas del autor de Bérgamo. Grabado en Londres, en el mes de septiembre, el disco contiene algunas de las arias más queridas por la soprano. De nuevo la miopía de la EMI (aqui clara ceguera) nos privó de versiones completas de algunas de las obras aquí representadas.

Lady Macbeth 1952
Macbeth había supuesto uno de sus más sonados triunfos en 1952 en La Scala de Milán y bajo la expresiva batuta de Victor de Sabata, la grabación pirata de una de esas veladas nos devuelve una Callas en estado de gracia, totalmente identificada con un personaje siniestro y que culmina con una alucinada versión de la escena del sonambulismo previa a la muerte del personaje que de Sabata lleva a ritmo de vértigo como si de una ensoñación se tratase. 

Durante los años 1958 y 1959 Callas pasea por escenarios de medio mundo las arias del personaje de Lady Macbeth en una gira de conciertos que la lleva a recorrer Europa y América

Disponiendo de un Tito Gobbi para el papel titular resulta insultante que la EMI no se decidiera a realizar una grabación completa de la obra en un momento en el que los cada vez más acusados defectos de la voz de la soprano venían como anillo al dedo al personaje. 

Como anécdota queda la repetición de la escena de sonambulismo a instancias del director artístico de la grabación, Walter Legge, por considerar que la interpretación de la primera toma había sido demasiado fría. Esa toma, en sonido Mono, se incluye también en esta selección. Escuchen y juzguen.

Abigaille 1949
La Abigaille del Nabucco había sido otro de sus grandes éxitos al inicio de su carrera con solo 3 representaciones realizadas en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1949. La grabación de una de esas veladas, con un sonido deficiente, nos muestran a una Callas agresiva y contundente con una insultante enjundia vocal que casa a la perfección con el personaje. 

La gran aria de Elvira de Ernani supone para la soprano el primer acercamiento al personaje pero se nota su predilección por ella por su inclusión muchos conciertos celebrados entre 1959 y 1962. De nuevo es una pena que no se ofreciera el registro completo de una obra que se ajustaba como un guante a sus posibilidades vocales y expresivas.

Don Carlo 1954
Finaliza el disco con la gran escena de Elisabeth del Acto Cuarto del Don Carlo. De nuevo, como en los casos anteriores, un interpretación memorable de una obra que había representado en La Scala en 1954 y de la que no queda desgraciadamente ningún registro pirata. La Callas volverá a la obra en 1964 para grabar otra aria del mismo personaje así como la gran aria del Acto Tercero de la Princesa de Eboli. Estas dos arias son una constante en los conciertos de la soprano a partir de este momento.

En definitiva, un disco imprescindible con la soprano en un momento vocal más que adecuado que nos permite disponer de testimonios únicos con sonido de estudio de obras muy queridas por la cantante.

Nicola Rescigno, que se convertirá en un colaborador constante de la soprano, es un director cuya agresividad conviene a estas obras que maneja con buen pulso dramático. 

22 1961 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, pari a un core - Tonini
23 1962 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - O don fatale - Tonini

Y entre 1959 y 1961 el silencio. Un silencio buscado por la soprano voluntariamente para dedicarse a su vida privada y que la aleja de los escenarios. Son años de recitales en los que algunas de las arias reseñadas aparecen de forma constante. Son así mismo años de un declive vocal continuado que tiene su reflejo en las sesiones registradas en Londres entre 1961 y 1962 bajo la dirección de Tonini para las que escoge dos fragmentos verdianos. 

Por primera vez se enfrenta al aria de la Princesa de Eboli realizando una versión mucho menos dramática que la que posteriormente grabará en 1964. La Eboli podría haber sido una de sus grandes creaciones, sin embargo Callas parecía huir de personajes que podríamos denominar como secundarios y que podría haber revalorizado. ¿Imaginan que hubiera pasado si hubiera accedido a cantar Amneris en vez de Aida?

De la voz que había sido ya no queda mucho salvo la intención y la expresión. Los agudos aparecen vacilantes y con un vibrato molesto, los graves se desdibujan y el control de la respiración evidencia fallos que lastran la interpretación. No obstante, nadie declama como ella y sigue construyendo los personajes de dentro hacia afuera partiendo siempre del texto y de la comprensión completa del drama.

24 1964 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna vincitor! - Rescigno
25 1964 - Verdi - Aroldo - Act 1 - Ciel, ch'io respiri!... Salvami, tu gran Dio! - Rescigno
26 1964 - Verdi - Aroldo - Act 2 - O Cielo! Dove son io - Rescigno
27 1964 - Verdi - Atilla - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
28 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 2 - Non pianger, mia compagna - Rescigno
29 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 3 - O don fatale - Rescigno
30 1964 - Verdi - Otello - Act 3 - Mi parea... Piangea cantando... Ave Maria - Rescigno
31 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l'orrido campo - Rescigno
32 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro...  - Rescigno

Prácticamente alejada de los escenarios Callas se refugia en los estudios de grabación en Paris (su ultima ciudad de residencia) buscando nuevos caminos de la mano de su incansable colaborador Nicola Rescigno. Estas exploraciones la llevan a nuevos personajes que en algunos casos parecen totalmente alejados de su órbita (Otello). Aun así algunas de estas arias están llenas de vida y de arte y se nota que, en muchos casos, la cantante se arroja a la interpretación sin paracaídas evitando apoyar la subida a los agudos ofreciéndonos momentos de deslumbrante belleza. 

Destacan por su intensidad las interpretaciones del aria de Eboli (Don Carlo) y las dos arias de Aroldo. Mientras que en las arias de Aida y Un ballo in maschera hace suyo el dicho de "Quien tuvo retuvo", y vaya si retiene, más de lo que otras nunca tuvieron.

33 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
34 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 2 - O Madre, dal cielo soccori - Rescigno
35 1965 - Verdi - I Vespri Siciliani - Act 4 - Arrigo! Ah! Parli a un core - Rescigno
36 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida - Rescigno
37 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - Vanne... D'amour sull'ali rosee - Rescigno


Esta búsqueda continua en 1965 presentando un deterioro vocal más evidente que hace necesarios apaños en la mesa de mezclas que resultan bastante evidentes. El descontrol de la voz llega ahora a la afinación que ahora se muestra imprecisa. Lástima que su acercamiento a I Lombardi se produzca en fecha tan tardía ya que la vocalidad del personaje habría sido adecuada para el estado vocal de la soprano 15 años atrás





38 1969 - Verdi - Attila - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
39 1969 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
40 1969 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, parli a un core - Rescigno
41 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 1 - Egli non riede ancor - Rescigno
42 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 2 - Ne sulla terra - Rescigno

Y de nuevo el silencio, 4 años de retiro que terminan por destrozar los pocos recursos de los que aun disponía en 1965. La soprano parece ahora acercarse con miedo a los micrófonos aunque por momentos aparecen aquí y allá destellos del antiguo esplendor. Verdi será el compositor elegido para esta última sesión de grabación que quizá hubiera sido mejor que no hubiera llegado a realizarse.

A partir de aquí de nuevo más silencio roto por la gira de recitales con acompañamiento de piano que junto con su antiguo colega Giuseppe di Stefano la lleva a recorrer el mundo entre 1973 y 1974. Pese a la calurosa acogida de su retorno la soprano, conocedora de sus limitaciones y desalentada por los malos resultados se retira a su piso de París hasta su fallecimiento en 1977.

Verdi & Callas, una asociación provechosa que nos ha ofrecido algunos de los mejores momentos de la historia del disco y el recuerdo de algunas interpretaciones únicas e insuperables que figuran por derecho propio en los anales de la historia de la ópera.

lunes, 6 de mayo de 2013

VICTORIA DE LOS ANGELES & FISCHER-DIESKAU - DUETS


A la vista del éxito de la publicación de ayer dedicada a Victoria de los Angeles y Alicia de Larrocha he rebuscado entre mis archivos para rescatar una grabación realizada en Berlín en 1960 por la soprano catalana junto al gran barítono alemán Dietrich Fischer-Dieskau con el concurso de uno de los mejores pianistas acompañantes del pasado siglo, Gerald Moore.

De nuevo estamos ante una grabación muy difundida en su momento en formato Vinilo pero que no ha llegado a tener una edición digital exclusiva. Es posible que su escasa duración (40 minutos) haya pesado en la decisión de excluirla de una publicación individual decidiendo su aparición completa o parcial en diversas antologías. 

A pesar de las coincidencias estilísticas de ambos cantantes la EMI unió sus talentos en tan solo dos grabaciones de estudio, ésta que nos ocupa, y la versión de referencia del Requiem de Fauré grabada en 1963 junto al gran maestro de la dirección francesa Andre Cluytens

Los escenarios fueron testigos de dos coincidencias más que por fortuna fueron recogidas por los micrófonos, el Tannhauser wagneriano interpretado por ambos artistas en Bayreuth (1961) bajo la dirección de Sawallisch y que la avaricia discográfica nos privó de conocer con una mejor calidad de sonido (la edición oficial publicada por Philips de la misma producción es grabada dos años después y ofrece un segundo reparto en el que nuestros protagonistas son sustituidos por Anja Silja y Eberhard Waechter), y finalmente, el archiconocido recital de despedida de los escenarios de Gerald Moore en el que unen sus voces a la de la gran soprano Elisabeth Schwarzkopf y que, pese a muchos intentos, aun no ha conocido una publicación completa.

El recital nos acerca a un repertorio infrecuente de autores consagrados que recorre diversas épocas y estilos, desde el barroco ingles de Purcell (quizá no del todo idiomático de acuerdo con los nuevos criterios historicistas de interpretación) pasando por el clasicismo de J.C. Bach, Haydn y Beethoven hasta recalar en la chanson francesa de la mano de Berlioz, Saint Saens y Fauré parando antes en una rara pieza de Tchaikovsky que nos ofrece el momento más teatral de toda la grabación.

Las voces de ambos artistas surgen naturales, aterciopeladas y profundamente conjuntadas compartiendo la misma visión de las piezas escogidas. Al tercer gran protagonista de la velada, Gerald Moore se unen circunstancialmente Eduard Drolc al violín e Irmgard Poppen al cello cuya participación parece ser ignorada en las nuevas ediciones digitales de forma sistemática.

Es posible que si la EMI rascara en sus fondos pudiera sacar a la luz algún complemento al recital teniendo en cuenta que ya hemos sido testigos de similares descubrimientos en otros recitales, pero los actuales criterios comerciales impuestos parecen estar reñidos con el auténtico amor por el arte.

La grabación nos ofrece un sonido limpio y diáfano por el que no parecen haber pasado ya 53 años. Como es casos anteriores he preferido presentar la grabación con la portada original del vinilo que nos vuelve a recordar que en el transcurso de estos años hemos involucionado de lo bello a lo cutre siendo testigos en estos últimos años de portadas discográficas que atentan contra la sensibilidad del aficionado. La portada original no puede ser más sencilla, elegante y hermosa.


domingo, 5 de mayo de 2013

VICTORIA DE LOS ANGELES & ALICIA DE LARROCHA - 1971 HUNTER COLLEGE CONCERT


Como si de una conjunción astral se tratara, dos grandes estrellas del firmamento musical español unieron sus fuerzas en este histórico concierto celebrado en la Assembly Hall, del Hunter College (City University of New York) el 13 de noviembre de 1971 de dedicado exclusivamente a repertorio español.

De la magnitud de evento da cumplida cuenta la grabación realizada por la EMI que fue ampliamente distribuida en Vinilo pero que, incomprensiblemente, fue ignorada totalmente en la era digital apareciendo de forma fragmentaria en discos recopilatorios. Solo ha sido íntegramente publicada en soporte digital el pasado año 2010 en un álbum dedicado a Alicia de Larrocha pasando bastante desapercibida.

Nacidas ambas en Barcelona en el mismo año de 1923 y unidas por una estrecha amistad de décadas, su colaboración comercial no fue posible por su contratación como artistas exclusivas en compañías discográficas distintas. Tras una vida dedicada a la música su proyecto común de grabar las canciones de Eduardo Toldrá que iniciaron en el año 2000 (ambas con 77 años de edad) no pudo ser posible por la delicada salud de la soprano y la imposibilidad de encontrar fechas adecuadas para su realización.


Para la posteridad nos queda este tesoro discográfico que nos trae a ambas artistas en la cúspide de sus facultades artísticas e interpretativas. Desde los aplausos iniciales somos testigos de un evento único. Tal como nosotros lo sentimos lo sintieron en su momento y así nos lo transmite de la magnitud del aplauso inicial. Solo ellas eran capaces de obtener un aplauso de mayores dimensiones al inicio de sus actuaciones que el final de las mismas. Ese primer aplauso era siempre de cariño y admiración y varias veces fui testigo directo de ello en las veces que tuve el honor de asistir a conciertos de ambas artistas. 

Del mismo modo, solo ellas eran capaces de dedicar un programa exclusivamente a repertorio español en salas de concierto de medio mundo y tener un lleno absoluto. Ambas fueron las mejores embajadoras de la música española a la que dedicaron gran parte de sus esfuerzos dejando como prueba de ellos innumerables testimonios discográficos. 



El concierto tuvo lugar el 13 de noviembre de 1971 un día antes de la celebración del aniversario de los 25 años de la muerte de Manuel de Falla cuyo ciclo de Canciones Españolas corona el recital. Ese aniversario fue uno de los motivos que llevaron a la dedicación exclusivamente española del repertorio elegido. Las crónicas de la época nos hablan de que ambas prescindieron de las partituras durante el concierto interactuando con una complicidad que solo una gran amistad y el amor común por la música es capaz de conseguir. La demanda de entradas llevó a la organización del concierto a vender sillas en el escenario además de permitir la entrada al concierto a público que ocupó los pasillos del auditorio sentándose en el suelo. Finalmente fue tal el éxito y su repercusión mediática que tuvo que repetirse 9 días después, el 22 de noviembre con la complicidad generosa de ambas interpretes.

La naturalidad y espontaneidad propia de ambas artistas recorre un programa perfectamente elegido que pivota sobre dos de los músicos españoles mas destacados, Granados y Falla, enmarcados por obras de los siglos XVII y XVIII (Líteres y Blas de Laserna) y finalizando con una brillante página de Zarzuela. Victoria de los Ángeles nos sorprende como siempre con la pureza de la dicción y el terciopelo de su voz inmaculada y Alicia de Larrocha nos regala su digitación, como siempre delicada y precisa.

La edición que traigo aquí tiene como base la reciente publicación de EMI dedicada a Alicia de Larrocha pero he preferido la bella portada de la edición en Vinilo que nos enseña uno de los pocos testimonios fotográficos del evento.

48 breves minutos de arte en estado puro para emocionarse. Como reza la portada del disco: Una hermosa velada de hermosa música por dos hermosas personas. 



viernes, 3 de mayo de 2013

ANNA MOFFO - ARIAS DE COLORATURA


Apodada con el sobrenombre de "La bellissima", Anna Moffo desarrolló una carrera irregular entre 1955, año de su presentación como Norina en Don Pasquale (Donizetti) en Spoleto, y 1974 en el que se aleja de los escenarios por agotamiento físico manteniendo hasta 1983 una actividad esporádica.

Artista polifacética, es protagonista de incipientes producciones operísticas filmadas llegando incluso al cine en el que protagoniza algunas películas de dudoso gusto semipornográfico. 

Nacida en Pensilvania en 1932, hija de padres italianos, tras terminar sus estudios recibe una oferta para trabajar en Hollywood que rechaza por su intención de convertirse en monja. Una beca la lleva a realizar sus estudios musicales que inicia en Filadelfia y termina en el Conservatorio de Santa Cecilia de Roma en 1955.

Una producción televisada de Madama Butterfly (Puccini) producida por la RAI en 1956 consolida su fama en Italia. A ella seguirán nuevas producciones televisivas de enorme éxito (Falstaff, La Sonnambula) que, vistas hoy, nos sonrojan por su ingenuidad y estética naif.


Los primeros años de su carrera, vistos desde la perspectiva del tiempo, son, sin duda, los mejores. Testimonio de ello son las grabaciones discográficas realizadas para la EMI en los ultimos años de la década de los 50: la Susana de Le Nozze di Figaro (Mozart), Nannetta en el Falstaff (Verdi), Mussetta en La Boheme (Puccini) y la cantante italiana del Capriccio (Strauss) junto a compañeros de la talla de Elisabeth Schwarzkopf, Nicolai Gedda, María Callas y Giuseppe Di Stéfano, entre otros, y directores como Carlo María Giulinni, Herbert von Karajan y Wolfganf Sawallisch.
  

A partir de 1960 se produce un punto de inflexión en su carrera determinado por la vuelta a Estados Unidos y la firma de un contrato de exclusividad con la casa discográfica RCA para la que grabará sus principales papeles dejando algunas grabaciones de referencia entre las que destaca su esforzado retrato de Luisa Miller (Verdi) junto a Carlo Bergonzi y una curiosa primera grabación mundial de La Rondine (Puccini). Durante esta década hará su presentación en los principales escenarios europeos y americanos con especial atención a Italia, país con el que mantiene una especial relación que la lleva a tener su propio programa de televisión.

Su acercamiento a la Operetta, de la que ha dejado grabaciones tanto en disco como en vídeo  la hizo muy popular durante esta época de cu carrera en los países del ámbito germánico.

Los años 70 suponen un giro hacia papeles más dramáticos, manifestando graves problemas vocales que la llevan a distanciarse de los escenarios a los que ya no volverá salvo de forma puntual.

En resumen, estamos hablando de una carrera que en su plenitud solo dura 15 años (1955 - 1970) a partir de los cuales los problemas vocales se harán evidentes y se acentuarán los defectos de una voz sometida a una presión excesiva por la acumulación de papeles demasiado exigentes.

En los inicios de su carrera graba para la EMI dos recitales de arias, el primero de ellos dedicado a Mozart, grabado en 1958 y el segundo, dedicado a Arias de Coloratura y dirigido por un jovencísimo Colin Davis, en 1959. Es este último recital el que se ofrece en este post por su gran valor como testimonio de lo que fue y no pudo ser.

La soprano nos muestra lo que serán las claves de su carrera: una voz impersonal (incluso fea en algunos momentos) aunque manejada con una técnica que le permite asomarse a papeles de tesitura extrema. No obstante los agudos suenan casi siempre tensos, la coloratura es resuelta de forma admirable aunque un punto mecánica siendo lo mejor, sin duda, los momentos cantábiles. Su interpretación de las arias bellinianas, Ah! non credea mirarti (La Sonnambula) y Qui la voce sua soave (I Puritani), son modélicas en cuanto intención y expresión. 

De todo el disco destaca la interpretación del aria de Gilda (Rigoletto) Caro Nome en el punto justo de inocencia y malicia y con una coloratura más refinada que en el resto de los fragmentos, permitiéndose el lujo de ascender al sobreagudo en el trino final de la escena, proeza que emula a La Callas de México en 1952. De hecho, fue comparada con la soprano griega en los inicios de su carrera por la coincidencia de muchos de los roles asumidos por ambas sopranos, comparación que, una vez escuchadas, no tiene ningún sentido.

Colin Davis ya nos muestra en ese lejano 1959 el buen hacer, y acompaña a la soprano con ese sello que solo tienen los grandes maestros y al que nos ha tenido acostumbrados hasta su reciente fallecimiento este mismo año.

El contenido del disco fue reeditado en 1990 por EMI en una serie dedicada a grandes voces y completado con extractos del anteriormente mencionado recital dedicado a Mozart y el aria de Musetta de la integral de La Boheme grabada junto a la Callas. Posteriormente ha aparecido diseminado en multitud de recopilaciones de todo tipo.

Solo por este disco y el resto de grabaciones realizadas para la EMI habría merecido un puesto de honor en el firmamento de las estrellas de la Opera.


jueves, 25 de abril de 2013

ELLY AMELING - SENTIMENTAL ME


Desde el principio de la era de las grabaciones todos los cantantes líricos se han sentido tentados a incorporar a sus repertorios lo que podríamos denominar como "música popular". Enumerar aquí los innumerables registros dedicados por cantantes de primera fila a este tipo de grabaciones sería una tarea imposible. Todos tenemos en mente los discos publicados por Placido Domingo o Kiri te Kanawa en época reciente así como las variadas grabaciones dedicadas a las canciones napolitanas por tenores de todo tipo y calado (Giuseppe di Stefano, Franco Corelli, Enrico Caruso, etc.) por poner algunos ejemplos.

Por descontado, no estamos ante el mejor disco de Elly Ameling, pero si ante un más que digno cambio de estilo pisando un terreno en el que otras cantantes han fracasado estrepitosamente. Como siempre la soprano utiliza su inteligencia para acercarse a estas piezas sin utilizar sus medios vocales de cantante lírica, aligerando la voz y ocultando hábilmente la impostación natural de una voz más habituada a otros repertorios.

El resultado es sorprendente por la naturalidad de la interpretación y todo el disco tiene un agradable ambiente digamos de "Night Club" que se deja disfrutar sin estridencias. La voz aniñada de la soprano se vuelve aquí sensual y susurrante llenado el canto de volutas imperceptibles en los finales de las frases que aligeran el resultado final aprovechando todos los medios expresivos naturales de su instrumento.

Como siempre, Elly Ameling parte de una exquisita pronunciación "marca de la casa" habitual en todas sus grabaciones.

El grueso del disco está dedicado a canciones de Gershwin, Ellington y Porter con algún añadido perfectamente acoplado.

El acompañamiento de Louis van Dijk al piano y de John Clayton al bajo se suma al nivel artístico de la soprano mimando la voz de la cantante a la que siguen de forma natural sin que resulte forzado en ningún momento.

El disco fue grabado en 1984 y publicado por Philips primero en formato Lp y posteriormente editado en CD para terminar incluido dentro de la recopilación The Artistry of Elly Ameling aparecido en 2003 para celebrar el 70 cumpleaños de la cantante. Actualmente resulta bastante complicado encontrarlo en el mercado de venta.


Un disco ideal para el fin de semana que se acerca adecuado para escuchar sin prestar demasiada atención pero que seguro nos dejara un agradable sabor de boca que llevará a mas de uno a repetir la escucha.


lunes, 22 de abril de 2013

KIRI TE KANAWA - SONG RECITAL


Uno de los discos mas raros de la discografía de la soprano neozelandesa Kiri te Kanawa por centrarse en un repertorio poco transitado a lo largo de su carrera. De hecho solo grabó, años después, otro recital de canciones con acompañamiento de piano para el sello DECCA que, como éste, es bastante difícil de encontrar en el mercado de venta. 

Escuchándolo nos damos cuenta rápidamente porqué no ha sido un camino habitual en la carrera de esta gran soprano lírica ya que, salvo aciertos puntuales, el recital queda lastrado por una monotonía en la expresión que, pese a su brevedad, puede llegar al aburrimiento. El disco transita por los mundos de Schubert, Schumann, Wolf, Fauré , Duparc y Walton con una unidad estilística bastante incoherente. 

Los mejores aciertos los encontramos en las piezas de carácter estático, Nacht und Traume (Schubert), Du bist wie eine Blume (Schumann), L´invitation au Voyage (Duparc), Apres un reve (Faure) que se adaptan como un guante al estilo lírico del canto de la soprano. En todas las piezas cantadas, Kiri te Kanawa se acerca con un concepto bastante más operístico que camerístico lo cual es una opción totalmente válida aunque no sea la deseable.

En 1979 su voz se encontraba en un punto culminante y lejos del amaneramiento que en años posteriores empañaría casi todas sus interpretaciones. Los agudos son resueltos con una proyección envidiable y la línea de canto se muestra pastosa, lírica en extremo y con un sentido del legatto modélico. 

Descubierta en 1969 por Georg Solti en unas pruebas para cubrir el reparto de Las Bodas de Fígaro (Mozart), su carrera despega en 1971 con su presentación como la Condesa de Almaviva de la citada obra en la Royal Opera House (Convent Garden de Londres), un papel que registraría con Solti una década mas tarde.

Estos primeros son los años de Mozart ampliando su repertorio a los principales papeles de las obras más importantes del compositor de Salzburgo (Pamina, Donna Elvira, Fiordiligi...) y acercándose timidamente a los papeles mas líricos de Verdi y Puccini. (Simon Boccanegra, Otello, La Boheme, La Rondine...)



A partir de la década de los 80 Kiri te Kanawa sienta cátedra en los personajes mas líricos de Richard Strauss dejando grabaciones modélicas de Arabella, La Mariscala (Der Rosenkavalier) y la Condesa Madeleine (Capriccio) a la vez que se acerca a algunos papeles de corte más dramático sin perder su enfoque lírico personal que ha caracterizado las actuaciones toda su carrera.



Varios acontecimientos durante la década de los 80 la convierten en una de las sopranos más internacionalmente conocidas. En 1981 se convierte en la cantante más vista en el mundo entero gracias a la retransmisión por Eurovisión de la Boda de Carlos de Inglaterra con Lady Diana Spencer en la que fue invitada a cantar un extracto de un oratorio de Handel, en 1984 Leonard Bernstein la elige para interpretar el papel de María en la grabación de una nueva versión de su musical West Side Story,  y en 1985 participa en la grabación de algunas de las arias interpretadas en la película "Una habitación con vistas" del director británico James Ivory.



Paralelamente a su carrera operística ha transitado por mundos aparentemente alejados de la lírica dejándonos grabaciones de obras de Cole Porter, Michel Legrand, Kern, Gershwin y el musical norteamericano que gracias a su voz adquieren una nueva dimensión y cuya difusión ha servido de acercamiento de su figura al gran público como puerta de entrada al mundo de la lírica.

Desde finales de los 90 se ha retirado lentamente de los escenarios para centrarse en su vida familiar eligiendo para su despedida de los escenarios en 2010 el papel de La Mariscala (Der Roserkavalier).



El disco ha sido objeto de re-edición por la discográfica en los años 90 pero por su interés he preferido añadir aquí la portada de la edición original en disco que, personalmente me parece mas adecuada como testimonio de una época y un estilo en la forma de editar las portadas discográficas que, lamentablemente, se está perdiendo en favor de abstracciones bastante ajenas a la música.


sábado, 20 de abril de 2013

LEYLA GENCER - ARIAS DE DONIZETTI, VERDI & CATALANI



Único álbum en estudio de Leyla Gencer (si exceptuamos un curioso recital de canciones de Chopin grabado al final de su carrera), es una rareza bastante difícil de encontrar hoy en día y que tiene la importancia de presentarnos un retrato bastante completo del arte y el repertorio de la soprano turca agrupando las únicas grabaciones en estudio realizadas, una a principios de su carrera (1956) ,y la otra en su momento de mayor esplendor vocal. (1974), publicadas por Fonit Cetra.

Especializada en el Bel Canto y con una carrera bastante exitosa de publico forjada principalmente en escenarios italianos, fue durante muchos años sustituta de otras cantantes, protagonista de segundos repartos y reposiciones de obras y producciones pensadas y diseñadas para otras voces hasta alcanzar una notoriedad personal que no tuvo reflejo en los estudios de grabación. 

Los cimientos de su carrera fueron las obras de Donizetti y de Verdi, precisamente los autores destacados de esta grabación, alternando con obras de Bellini, Cherubini, Spontini y Zandonai de las que han quedado innumerables grabaciones en vivo.

Con una voz mas pequeña que la de su coetánea María Callas (a la que sustituyó en mas de una ocasión), pero mucho mas ductil y adecuada al Bel Canto, sin descuidar nunca los aspectos dramáticos de los roles representados, destaca por la delicadeza de su timbre, el uso de los reguladores y un sorprendente fiato que la permitía trazar arcos vocales de una belleza deslumbrante que, en cierta medida, nos recuerdan a Montserrat Caballé

Su mayor mérito, sin duda alguna, fue trazar su propio camino sin emular a ninguna otra cantante del momento. Es posible que algunas soluciones vocales nos choquen al tener el oído acostumbrado a otras formas de interpretación posiblemente menos ortodoxas aunque más efectistas, pero no por ello sus hallazgos vocales dejan de ser válidos y termina por conquistarnos completamente y hacernos lamentar que su carrera discográfica no fuera mas densa.

Resulta enriquecedora la escucha comparada de su interpretación de Anna Bolena (Donizetti) con la realizada esos mismos años por María Callas. Desde luego que tras la escucha entendemos por que La Callas era "La Divina" pero lo que resulta inexplicable es que Leyla Gencer no tuviera el reconocimiento que se merece.



Acompañada por dos grandes maestros italianos de la dirección como son Gianandrea Gavazzeni y Arturo Basile, la Gencer nos regala 45 minutos de su arte exquisito que a mas de uno dejará con la boca abierta y en el que destaca un Addio del pasato (La Traviata) que por momentos parece suspendido en el aire gracias  al uso espectacular de la respiración y rematado por un agudo final que se desvanece en la nada como un anticipo del próximo final de la protagonista.


Más que para disfrutar habría que decir que para "degustar". Un tesoro de la fonografía que todo melómano debería conocer.


viernes, 19 de abril de 2013

JUNE ANDERSON - AIRS D´OPERAS FRANCAIS & ITALIENS


Disco 1. Airs d´Operas Français. 1990

1. Thomas. Hamlet. A vos jeux, mes amis
2. Thomas. Hamlet. Et maintenant, ecoutez ma chanson
3. Meyerbeer. Robert le Diable. Robert, Robert, toi que j´aime
4. Massenet. Manon.
Je marche sur tous les chemins
5. Massenet. Manon. Obeissons quand leur voix apelle
6. Gounod. Romero et Juliette. Dieu! Quel frisson court
7. Meyerbeer. Dinorah. Ombre legere
8. Bizet. Ivan IV. Il me sempre parfois que la vie est un sogne
9. Bizet. Ivan IV. Oh! Ciel! Quel changement
10. Spontini. La Vestale. Toi que j´implore
11. Verdi. Les Vespres Siciliennes. Merci Jeunes amis

Orchestre du Capitole de Tolouse
Michel Plasson

Disco 2. Bellini. Airs d´Operas. 1987

1. I Puritani. Son Vergin vezzosa
2. I Puritani. Ah! Rendetemi la speme... Qui la voce... Vien diletto
3. I Capuleti e i Montecchi. Eccomi in lieta vesta. Oh! quante volte
4. La Sonnambula. Oh! Se una volta sola... Ah! non credea mirarti... Ah! non giunge
5. Beatrice di Tenda. Oh! Mie fedele... Ma la sola... Ah! la pena

Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo
Nicola Rescigno

Este doble álbum publicado bajo la distribuidora francesa de EMI reúne dos discos grabados la soprano  americana June Anderson en los años 1989 y 1990 coincidiendo con la época de su mayor esplendor vocal.

Nacida en Boston en 1952 realiza sus estudios musicales en Norteamérica. A la vista de sus éxitos nos resulta extraño saber que sus inicios fueron bastante lentos y, pese a recibir numerosas menciones, incluida una para jóvenes promesas del Metropolitan de Nueva York,  no fue reconocida hasta 1978 con su debut en la New York City Opera con el papel de la Reina de la Noche de La Flauta Mágica.

Después de unos años en los que desarrolla su carrera en los escenarios de Estados Unidos, no será hasta 1982, a raíz de su presentación en el rol titular de Semiramide de Rossini en Roma, cuando despega su carrera internacional que la llevó a cantar en los principales escenarios (Florencia, Venecia, Milán, Londres, Paris...).

Dotada de una voz de Soprano Ligera con una técnica de coloratura sorprendente pese a un ligero entubamiento del sonido, June Anderson se especializa en papeles Belcantistas, de Rossini, Bellini, Donizetti y Verdi alternando roles más ligeros (Sonnambula, Lucia di Lammermoor) con otros mas dramáticos (Norma, Traviata), y ha sabido mantener una coherencia que le ha permitido alargar su carrera hasta la actualidad.

Acusada por la crítica de frialdad expresiva, y comprada negativamente con Joan Sutherland  a la que le une no solo un repertorio y técnica similares, sino también un relativo parecido físico, ha sido el público el que ha valorado sus prestaciones vocales cimentado la base de su éxito internacional. De forma paralela ha llevado una carrera discográfica no muy abundante pero bastante significativa registrando algunos papeles de su cuerda menos transitados en los estudios de grabación. (Mose in Egitto, Mahometto II, La jolie fille de Perth, La Juive, La Muette de Portici, Hamlet)

Los dos recitales presentados nos muestran a June Anderson con una lujuria y un poderío vocal envidiable que le permite recorrer varios autores y estilos sin dejar ningún cabo suelto incluyendo una coloratura y unos sobreagudos proyectados con una facilidad pasmosa. Pese a ser cierta una cierta frialdad expresiva el disfrute de la escucha está garantizado. Es una lástima que el Bolero francés del último acto de Les Vespres Siciliennes de Verdi, ultima pista del disco dedicado a la ópera francesa, no sea coronado con el Mi sobreagudo que ha impuesto la tradición y que habría supuesto un broche de oro al recital.

Personalmente tuve la oportunidad de verla cantar en Madrid en el año 1985 en una Marie de La Fille du Regiment (Donizetti) junto a Alfredo Kraus como parte de una gira en la que ambos cantantes llevaron la obra por distintos escenarios mundiales y que fue coronada con una grabación de la EMI de una representación en vivo en la Opera de Paris en 1986 y puedo asegurar que su actuación escénica fue todo menos fría mientras que vocalmente nos regalo toda una colección de sobreagudos (la mayoria de ellos alternativos) con los que corono arias, duos y conjuntos rematando la función un un Mi sobregudo que mantuvo hasta la conclusión orquestal de la obra.

Totalmente recomendable