Mostrando entradas con la etiqueta Opera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opera. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de junio de 2013

OBITUARIOS - BRUNO BARTOLETTI - 9 DE JUNIO DE 2013 - PUCCINI: SUOR ANGELICA


Giacomo Puccini - Suor Angélica
Kati Ricciarelli & Fiorenza Cossotto
Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia & Coro Polifónico de Roma
RCA - 1973

El pasado 9 de Junio, un día antes de su 87 cumpleaños, fallecía en Florencia el director italiano Bruno Bartoletti. Perteneciente a la estirpe de los grandes directores de ópera italianos junto con maestros de la talla de Tullio Serafín, Nello Santi y Gianandrea Gavazzeni estaba especializado en el repertorio operístico, principalmente italiano.

Tras ser asistente de dirección de maestros como Dimitri Mitropoulus, Victorio Gui y Tullio Serafín, debuta en 1953 con Rigoletto en el Teatro Comunal de Florencia. A lo largo de su carrera fue Director Artístico del Maggio Musicale Fiorentino, de la Opera de Roma, así como director titular de la Opera de Copenhague y de la Lyric Opera of Chicago habiendo dirigido en casi la totalidad de los grandes teatros de Opera del mundo.

Relacionado habitualmente con la dirección de óperas de Verdi y Puccini, su labor ha incluido también primeros estrenos mundiales así como la dirección de numerosas obras de finales del siglo XIX y el siglo XX como Elektra (Richard Strauss), Bluebeard´s Castle (Bela Bartok), Wozzeck (Alban Berg) o Billy Budd (Benjamin Britten) promocionando las carreras de otros jóvenes directores como Riccardo Chailly y Danielle Gatti.

Ha trabajado con las principales voces líricas de las ultimas décadas como Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Jussi Bjorling, Giuseppe di Stefano, Richard Tucker, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi, Mirella Freni, Marilyn Horne, Grace Bumbry, Nicolai Guiaurov o Sherril Milnes entre otros.

Su carrera discográfica no ha sido muy extensa pero si notable. Ha dejado, entre otros, algunos registros imprescindibles como la Manon Lescaut de Puccini con las voces de Montserrat Caballé y Plácido Domingo, Il Trittico pucciniano con Mirella Freni abordando los tres roles principales de soprano, Un Ballo in Maschera de Verdi con el concurso de Renata Tebaldi y Luciano Pavarotti o una discutida  versión de La Gioconda de Amilcare Ponchielli con una inapropiada Montserrat Caballé y Luciano Pavarotti.


La grabación que he elegido como homenaje a su carrera es importante por varios aspectos. El primero de ellos es, como no, su difícil localización debida a una distribución bastante arbitraria. En segundo lugar, la grabación, realizada en 1973, supone el primer registro discográfico de la soprano italiana Katia Ricciarelli, y probablemente su mejor interpretación grabada ofreciéndonos una visión madura de un papel que habitualmente se da a excesos melodramáticos que aquí la soprano mantiene bajo control. La voz suena radiante y luminosa y su interpretación de la joven monja está teñida de una dramatismo lacerante a flor de piel apoyado en unas facultades vocales excepcionales en ese momento de su carrera.

La grabación se completa con la siempre incombustible Fiorenza Cossotto en un papel más pensado para voz de Contralto pero que la Mezzosoprano italiana asume con sobradas dotes de truculencia dramática y un registro de pecho que, aun forzado, suena bastante más natural en esta fecha temprana de lo que lo hará en futuras interpretaciones.

El resto del equipo destila italianitá por los cuatro costados (solo una de las interpretes no es italiana) y la grabación, salvo algún exceso de reverberación, suena limpia y diáfana.

El disco se presenta en tres únicos e insuficientes cortes que separan las tres partes principales de la obra.

Pese a que la crítica la considera la menor de las tres obras que componen Il Trittico pucciniano, disfrazada de una aparente sentimentalismo melodramático, Suor Angélica es una bofetada al espectador que contiene en su interior una historia de represión e intolerancia que culminan en un enfrentamiento vocal y escénico entre la joven monja y su tía, responsable de su internamiento en un Convento por una falta carnal imperdonable en la época en la que transcurre la acción (finales del 1600). El fruto de esa falta es un hijo no conocido por su madre y muerto por una enfermedad infantil durante el periodo de reclusión monacal. El conocimiento de esa muerte sume a Suor Angélica en una desesperación que la lleva al suicidio al final de la breve obra (menos de 1 hora de duración).

Una obra imprescindible en una interpretación notable y dirigida por una gran maestro.



sábado, 25 de mayo de 2013

MARIA CALLAS & GIUSEPPE VERDI


María Callas - Arias de Verdi
Colección completa de arias grabadas en estudio de 1953 a 1969

A lo largo de toda su carrera María Callas tuvo una relación especial con las óperas de Verdi cuya música frecuentaba habitualmente tanto en escena como en los estudios de grabación. La idea de compilar en un solo archivo todas las arias de Verdi grabadas en estudio por la soprano griega supone tanto un homenaje a su arte como un tributo al gran compositor italiano en el año en el que se celebra el 200 aniversario de su nacimiento.

A primera vista, la voz de La Callas resulta totalmente adecuada a la vocalidad verdiana sin embargo, a excepción de La Traviata, ningún otro título de Verdi ha sido asociado al repertorio habitual de la soprano más conocida por su dedicación al restablecimiento y recuperación de obras de compositores anteriores como Bellini o Donizetti.

Sin embargo, Verdi es una constante en la carrera de María prácticamente desde sus inicios con títulos como Nabucco, Macbeth, Il Trovatore,  Rigoletto, I Vespri Siciliani, La Forza del Destino, Un ballo in maschera, Don Carlos, Aída y, desde luego, La Traviata, bastándole en algunos de los casos unas pocas representaciones para sentar cátedra sobre la forma de interpretarlos. 

Para un mejor y mas detallado análisis voy a utilizar la guía de las mismas grabaciones incluídas en el archivo adjunto que he ordenado por fecha de grabación:

01 1953 - Verdi - La Traviata - Act 1 - E strano!... Ah! fors´elui...Sempre Libera - Santini
02 1953 - Verdi - La Traviata - Act 3 - Teneste la promessa... Addio del passato - Santini

1958 - Lisboa (junto a Alfredo Kraus)
Las dos primeras pistas están sacadas de la versión completa registrada en Turín en 1953 junto al tenor Francesco Albanese, el barítono Ugo Savarese y la anodina dirección de Santini para Cetra.

Como ya apuntaba anteriormente La Traviata es uno de los títulos de Verdi más representados y queridos por la soprano griega con un total de 64 representaciones que van desde su presentación en el Teatro Comunale de Florencia en Enero de 1951 hasta su postrera representación en Dallas en Febrero de 1958.

Algunas de las representaciones escénicas de esta obra se encuentran entre los hitos más destacados de su carrera destacando las represenciones realizadas en La Scala de Milán entre los años 1955 y 1956 bajo la dirección artística de Luchino Visconti y la musical de Carlo María Giulini, y las representaciones de 1958 en el Teatro San Carlos de Lisboa y el Covent Garden de Londres. De todas ellas ha quedado testimonio fonográfico suficiente para apreciar la total identificación de la soprano con el rol titular al que dotaba de una mezcla de sentimientos como ninguna otra ha sabido expresar. 

En 1953 la voz de la soprano está en su momento álgido pero el personaje aparece poco madurado psicológica y musicalmente y la versión se resiente por una dirección orquestal lenta y pesada.

03 1954 - Verdi - I vespri siciliani - Act 5 - Merce, dilette amiche - Serafin 

Incluido en el primer recital comercial de la soprano publicado por la EMI formado por un primer disco dedicado a Puccini y un segundo de Arias Líricas y de Coloratura grabados en Londres en septiembre de 1954 bajo la atenta batuta de su mentor Tullio Serafín. 

Con un esplendoroso sonido monofónico en el que destaca poderosamente la voz de la cantante demostrando el maravilloso estado vocal del momento, la voz suena limpia, fresca y segura en los ataques sobresaliendo el cierre de la pieza con un Mi natural sobreagudo de insultante limpieza, la nota más alta cantada y grabada por la soprano.

El de Elena fue un papel poco transitado por La Callas que lo había representado en 1951 en Florencia (Comunale) y Milán (La Scala) y al que no volverá hasta la década de los 60 para, es un estado vocal muy inferior, para grabar el otro arioso del papel en el Act 4. La grabación pirata de una de las funciones de 1951 rescata una Callas en la plenitud de sus facultades. Lástima que la EMI, casa discográfica para la que estaba contratada en exclusiva, demostrara una frustrante miopía no decidiendose a grabar la obra completa.

Sobre esta miopía de la EMI, que en algunos casos llegó a la ceguera más absoluta, volveremos varias veces a lo largo del texto.

04 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 1 - Me pellegrina ed orfana - Serafin
05 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_1 - Sono giunta!.... Madre, pietosa Vergine - Serafin
06 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 2_2- La vergine degli angeli - Serafin
07 1954 - Verdi - La Forza del Destino - Act 4 - Pace! Pace mio Dio - Serafin

Los siguientes 4 extractos presentan todas las arias y ariosos del personaje de Leonora de La Forza del Destino en la versión completa grabada en agosto de 1954 con las huestes del Teatro La Scala de Milán, de nuevo bajo la dirección del maestro Serafín que aquí se nos muestra un poco menos inspirado que de costumbre en una obra de factura bastante compleja. Una versión en la que la soprano se muestra muy superior al resto de sus compañeros realizando un retrato completo de la protagonista pese a no haber sido nunca bien recibido por la crítica que la acusa de distante y fría.

De nuevo estamos ante una obra poco transitada por la soprano que tan solo la había interpretado 6 veces en escena en 1948 y 1954 (Trieste y Rávena) y a la que ya no volverá de forma completa tras esta grabación a excepción de la inclusión del aria del Acto 4 en un recital en el Herodes Atticus de Atenas en 1957 y contadas interpretaciones del dúo del primer acto en la gira de conciertos que junto con Di Stéfano cerró su carrera en el año 73.

Callas no era muy propensa a los papeles de heroínas sufrientes y pasivas y no parece estar cómoda en un rol que, sin embargo, borda hasta en sus últimos detalles.

08 1955 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna Vincitor! - Serafin
09 1955 - Verdi - Aida - Act 3 - Qui Radames Vedra... O patria mia - Serafin

De nuevo estamos ante los extractos de una grabación que representa el final de la relación de la soprano con una obra que había llegado a representar hasta en 63 ocasiones desde 1948 hasta 1953. Aida supone en la carrera de La Callas una tarjeta de presentación durante los primeros años de su carrera pese a no sentirse cómoda en un papel de nuevo pasivo que no le permitía dejar constancia de sus dotes dramáticas. La grabación se realiza en Agosto de 1955 de nuevo con el equipo de La Scala y de nuevo con Serafín que tampoco parece estar en uno de sus días mas acertados. Callas llega a la grabación cansada de un papel que le presenta más de un problema técnico por incluir varios agudos que no llega a controlar correctamente en especial el Do agudo del aria del Tercer Acto cuya emisión aparece forzada. Esta nota representa para la soprano un problema y evitará en la medida de lo posible las obras que la requieran, más aun si, como es el caso, la emisión debe realizarse en pianísimo.

A pesar de su gran profesionalidad ni Richard Tucker ni Fedora Barbieri están al nivel adecuado (Tucker aparece bastante envejecido y Barbieri nunca fue muy bien captada por los micrófonos de un estudio de grabación) y solo Tito Gobbi planta cara a la soprano en un plano artístico similar convirtiendo el enfrentamiento entre padre e hija del Tercer Acto en uno de los momentos más destacados de la grabación. 

Curiosamente este será el papel en el que, debido a una sustitución de última hora, se presente en La Scala de Milán en 1950 en calidad de invitada aunque la soprano siempre consideró su debut oficial en el teatro milanés su presentación con el papel de Elena de I Vespri Siciliani en 1951. Para el recuerdo ha quedado la grabación en vivo captada el 3 de Julio de 1951 en el Palacio de Bellas Artes de México en el que se permite la licencia de rematar el concertante final del Segundo Acto con un Mi bemol sobreagudo que provocó el delirio del público. 

María volverá a grabar en 1964 las dos arias de la protagonista en un estado vocal decadente aunque con una dramaturgia intacta.

10 1955 - Verdi - Rigoletto - Act 1 - Gualtier Malde!.... Caro nome - Serafin


Grabada unos días después de la obra anterior de nuevo con La Scala y Serafín pero con unos compañeros artísticamente superiores La Callas se muestra ahora mucho más entregada y perfila el personaje de Gilda atendiendo a todo lujo de detalles como ella solo sabía hacerlo. La soprano aniña la voz siguiendo la estela de La Sonnambula y va madurando el personaje a lo largo de la obra hasta dotarlo de una altura dramática sin parangón en la discografía de este título verdiano.  Los compañeros de grabación, Giuseppe Di Stefano y Tito Gobbi, sin ser estilísticamente perfectos, siguen a la protagonista en su evolución subiendo la temperatura dramática de la grabación.

Con Walter Legge y Titto Gobi
El aria de la protagonista correspondiente a esta grabación completa es un prodigio de intencionalidad y perfección técnica sorprendiendo por el absoluto control de la voz y el uso de reguladores de intensidad que dejan al oyente anonadado. Callas cambia el color de su voz, lo aligera y lo moldea a voluntad eliminando todo posible color dramático que su voz tenía de forma natural.

Dos representaciones realizadas en 1952 en el Palacio de Bellas Artes de México y esta grabación de 1955 bastan para incluir su caracterización en la historia de la Opera con letras mayúsculas. Su interpretación del aria de Gilda en Mexico se cierra con un Mi bemol sobreagudo impuesto por la tradición y que Callas abandona en la versión oficial de estudio.

11 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida... Di tale amor - Karajan
12 1956 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - D´amor sull´ali rosee...Miserere...Di te, scordarmi di te

De la Grabación completa del Il Trovatore realizada en Agosto de 1956 se extractan las dos grandes escenas de la protagonista femenina. Callas asumió en 20 ocasiones el rol de Leonora entre los años 50 y 55 abandonando el papel tras esta grabación completa. Como vemos, esta es una tónica común en la carrera discográfica de la soprano. Acompañada por un elenco estelar en el que destacan Giuseppe di Stéfano y Rolando Panerai, y de nuevo Fedora Barbieri maltratada por los micrófonos de forma que su voz suena mate y opaca. Karajan, muy lejos de los excesos que años después teñirán todos sus acercamientos operísticos se muestra sensible y atento a los cantantes sin descuidar la parte orquestal con hallazgos dinámicos y sonoros de gran nivel artístico (La dinámica impuesta por el director en el Trío del primer acto resaltada por una cuerda que asemeja cuchilladas es seguida por los cantantes con todo el despliegue de sus facultades vocales). Con el director alemán la Orquesta de La Scala suena más limpia y poderosa que de costumbre.

La Callas recupera su vocalidad dramática, en especial en la gran escena del Cuarto Acto para la que recupera la cabaletta "Di te, scordarmi di te!" que conoce aquí su primera grabación comercial. Estamos en 1956, el año en el que empieza a sentirse levemente el declive vocal de la soprano y que aquí aparece en forma del alguna nota no del todo enfocada y la imprecisión de algún ataque.

13 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l´orido campo - Votto
14 1956 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro, ma prima in grazia - Votto

Como excepción a la norma en este caso la grabación de la ópera completa realizada en Septiembre de 1956 antecede a su presentación en el personaje de Amelia al año siguiente en La Scala de Milán y para tan solo 5 representaciones. Aquí se extractan las dos grandes arias de la protagonistas destacando la gran escena de arranque del Acto Segundo en la que Callas despliega como siempre toda su paleta de colores para detallar a un personaje atormentado por un amor culpable. 



Acompañada por un equipo similar al de la grabación anterior capitaneado por un Antonino Votto rutinario muy lejos del vistuosismo de la batuta de Karajan, de nuevo aparecen imperceptibles síntomas de debilidad en alguno de los agudos y en la opacidad de algunos graves en una interpretación que se resiente de una ligera frialdad imagino que producto de una falta de identificación con el personaje y su drama.

Lucía di Lammermoor, Norma y Sonnambula empezaban a pasar factura vocal y el personaje de Amelia distaba mucho de suponer un reto vocal y dramático para la soprano.

Aun con todo, una gran grabación moderna de la obra a la que Callas volverá a mediados de los 60 para registrar de nuevo sus dos arias solistas.

15 1958 - Verdi - Macbeth - Act 1 - Nel di della vittoria... Vieni! t'affretta - Rescigno
16 1958 - Verdi - Macbeth - Act 2 - La luce langue - Rescigno
17 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (1 Stereo version)
18 1958 - Verdi - Macbeth - Act 4 - Una macchia e qui tuttora - Rescigno (2 Mono version)
19 1958 - Verdi - Nabucco - Act 2 - Ben io t'invenni... Anch'io dischiuso - Rescigno
20 1958 - Verdi - Ernani - Act 1 - Surta e la notte... Ernani, involami - Rescigno
21 1958 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - Tu che le vanita - Rescigno


Llegamos a 1958 y al que seguramente es el mejor registro verdiano de la soprano y que supone su primer recital exclusivamente dedicado a las grandes heroínas del autor de Bérgamo. Grabado en Londres, en el mes de septiembre, el disco contiene algunas de las arias más queridas por la soprano. De nuevo la miopía de la EMI (aqui clara ceguera) nos privó de versiones completas de algunas de las obras aquí representadas.

Lady Macbeth 1952
Macbeth había supuesto uno de sus más sonados triunfos en 1952 en La Scala de Milán y bajo la expresiva batuta de Victor de Sabata, la grabación pirata de una de esas veladas nos devuelve una Callas en estado de gracia, totalmente identificada con un personaje siniestro y que culmina con una alucinada versión de la escena del sonambulismo previa a la muerte del personaje que de Sabata lleva a ritmo de vértigo como si de una ensoñación se tratase. 

Durante los años 1958 y 1959 Callas pasea por escenarios de medio mundo las arias del personaje de Lady Macbeth en una gira de conciertos que la lleva a recorrer Europa y América

Disponiendo de un Tito Gobbi para el papel titular resulta insultante que la EMI no se decidiera a realizar una grabación completa de la obra en un momento en el que los cada vez más acusados defectos de la voz de la soprano venían como anillo al dedo al personaje. 

Como anécdota queda la repetición de la escena de sonambulismo a instancias del director artístico de la grabación, Walter Legge, por considerar que la interpretación de la primera toma había sido demasiado fría. Esa toma, en sonido Mono, se incluye también en esta selección. Escuchen y juzguen.

Abigaille 1949
La Abigaille del Nabucco había sido otro de sus grandes éxitos al inicio de su carrera con solo 3 representaciones realizadas en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1949. La grabación de una de esas veladas, con un sonido deficiente, nos muestran a una Callas agresiva y contundente con una insultante enjundia vocal que casa a la perfección con el personaje. 

La gran aria de Elvira de Ernani supone para la soprano el primer acercamiento al personaje pero se nota su predilección por ella por su inclusión muchos conciertos celebrados entre 1959 y 1962. De nuevo es una pena que no se ofreciera el registro completo de una obra que se ajustaba como un guante a sus posibilidades vocales y expresivas.

Don Carlo 1954
Finaliza el disco con la gran escena de Elisabeth del Acto Cuarto del Don Carlo. De nuevo, como en los casos anteriores, un interpretación memorable de una obra que había representado en La Scala en 1954 y de la que no queda desgraciadamente ningún registro pirata. La Callas volverá a la obra en 1964 para grabar otra aria del mismo personaje así como la gran aria del Acto Tercero de la Princesa de Eboli. Estas dos arias son una constante en los conciertos de la soprano a partir de este momento.

En definitiva, un disco imprescindible con la soprano en un momento vocal más que adecuado que nos permite disponer de testimonios únicos con sonido de estudio de obras muy queridas por la cantante.

Nicola Rescigno, que se convertirá en un colaborador constante de la soprano, es un director cuya agresividad conviene a estas obras que maneja con buen pulso dramático. 

22 1961 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, pari a un core - Tonini
23 1962 - Verdi - Don Carlo - Act 4 - O don fatale - Tonini

Y entre 1959 y 1961 el silencio. Un silencio buscado por la soprano voluntariamente para dedicarse a su vida privada y que la aleja de los escenarios. Son años de recitales en los que algunas de las arias reseñadas aparecen de forma constante. Son así mismo años de un declive vocal continuado que tiene su reflejo en las sesiones registradas en Londres entre 1961 y 1962 bajo la dirección de Tonini para las que escoge dos fragmentos verdianos. 

Por primera vez se enfrenta al aria de la Princesa de Eboli realizando una versión mucho menos dramática que la que posteriormente grabará en 1964. La Eboli podría haber sido una de sus grandes creaciones, sin embargo Callas parecía huir de personajes que podríamos denominar como secundarios y que podría haber revalorizado. ¿Imaginan que hubiera pasado si hubiera accedido a cantar Amneris en vez de Aida?

De la voz que había sido ya no queda mucho salvo la intención y la expresión. Los agudos aparecen vacilantes y con un vibrato molesto, los graves se desdibujan y el control de la respiración evidencia fallos que lastran la interpretación. No obstante, nadie declama como ella y sigue construyendo los personajes de dentro hacia afuera partiendo siempre del texto y de la comprensión completa del drama.

24 1964 - Verdi - Aida - Act 1 - Ritorna vincitor! - Rescigno
25 1964 - Verdi - Aroldo - Act 1 - Ciel, ch'io respiri!... Salvami, tu gran Dio! - Rescigno
26 1964 - Verdi - Aroldo - Act 2 - O Cielo! Dove son io - Rescigno
27 1964 - Verdi - Atilla - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
28 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 2 - Non pianger, mia compagna - Rescigno
29 1964 - Verdi - Don Carlo - Act 3 - O don fatale - Rescigno
30 1964 - Verdi - Otello - Act 3 - Mi parea... Piangea cantando... Ave Maria - Rescigno
31 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 2 - Ecco l'orrido campo - Rescigno
32 1964 - Verdi - Un ballo in maschera - Act 3 - Morro...  - Rescigno

Prácticamente alejada de los escenarios Callas se refugia en los estudios de grabación en Paris (su ultima ciudad de residencia) buscando nuevos caminos de la mano de su incansable colaborador Nicola Rescigno. Estas exploraciones la llevan a nuevos personajes que en algunos casos parecen totalmente alejados de su órbita (Otello). Aun así algunas de estas arias están llenas de vida y de arte y se nota que, en muchos casos, la cantante se arroja a la interpretación sin paracaídas evitando apoyar la subida a los agudos ofreciéndonos momentos de deslumbrante belleza. 

Destacan por su intensidad las interpretaciones del aria de Eboli (Don Carlo) y las dos arias de Aroldo. Mientras que en las arias de Aida y Un ballo in maschera hace suyo el dicho de "Quien tuvo retuvo", y vaya si retiene, más de lo que otras nunca tuvieron.

33 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
34 1965 - Verdi - I Lombardi - Act 2 - O Madre, dal cielo soccori - Rescigno
35 1965 - Verdi - I Vespri Siciliani - Act 4 - Arrigo! Ah! Parli a un core - Rescigno
36 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 1 - Tacea la notte placida - Rescigno
37 1965 - Verdi - Il Trovatore - Act 4 - Vanne... D'amour sull'ali rosee - Rescigno


Esta búsqueda continua en 1965 presentando un deterioro vocal más evidente que hace necesarios apaños en la mesa de mezclas que resultan bastante evidentes. El descontrol de la voz llega ahora a la afinación que ahora se muestra imprecisa. Lástima que su acercamiento a I Lombardi se produzca en fecha tan tardía ya que la vocalidad del personaje habría sido adecuada para el estado vocal de la soprano 15 años atrás





38 1969 - Verdi - Attila - Act 1 - Liberamente or piangi - Rescigno
39 1969 - Verdi - I Lombardi - Act 1 - Te, Vergin santa - Rescigno
40 1969 - Verdi - I vespri siciliani - Act 4 - Arrigo! ah, parli a un core - Rescigno
41 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 1 - Egli non riede ancor - Rescigno
42 1969 - Verdi - Il Corsaro - Act 2 - Ne sulla terra - Rescigno

Y de nuevo el silencio, 4 años de retiro que terminan por destrozar los pocos recursos de los que aun disponía en 1965. La soprano parece ahora acercarse con miedo a los micrófonos aunque por momentos aparecen aquí y allá destellos del antiguo esplendor. Verdi será el compositor elegido para esta última sesión de grabación que quizá hubiera sido mejor que no hubiera llegado a realizarse.

A partir de aquí de nuevo más silencio roto por la gira de recitales con acompañamiento de piano que junto con su antiguo colega Giuseppe di Stefano la lleva a recorrer el mundo entre 1973 y 1974. Pese a la calurosa acogida de su retorno la soprano, conocedora de sus limitaciones y desalentada por los malos resultados se retira a su piso de París hasta su fallecimiento en 1977.

Verdi & Callas, una asociación provechosa que nos ha ofrecido algunos de los mejores momentos de la historia del disco y el recuerdo de algunas interpretaciones únicas e insuperables que figuran por derecho propio en los anales de la historia de la ópera.

viernes, 17 de mayo de 2013

PUCCINI - MADAMA BUTTERFLY - VERSIONES LA SCALA 1904, BRESCIA 1904 Y PARIS 1907


La curiosidad del melómano no tiene límites y así lo atestigua la gran cantidad de grabaciones de inéditos y  versiones originales que llegan últimamente al mercado discográfico. Arias perdidas o alternativas de Donizetti y Verdi, ballets cortados o añadidos en operas de Donizetti y Verdi, oberturas desaparecidas convertidas en preludios y viceversa en algunas óperas de Verdi, etc. han originado grabaciones discográficas que podríamos denominar "arqueológicas". 

En algunos casos es la ópera completa la que se recupera en versiones primitivas  con el estímulo de acercarnos a los criterios iniciales del compositor tal como ha hecho el sello Opera Rara con algunas obras de Verdi como Macbeth, La Forza del Destino, Les Vespres Siciliennes (versión francesa), Don Carlos (Versión francesa) y Simon Boccanegra. En muchos casos estas recuperaciones nos regalan música inédita del compositor así como un acercamiento a las intenciones primeras de la génesis de la obra lo cual resulta muy instructivo y, en algunas ocasiones, emocionante.

Recientemente esta moda ha llegado hasta Giacomo Puccini, uno de los compositores que mas veces retocaba sus partituras con eliminaciones y añadidos. Al contrario que en Donizetti y Verdi, en los que los criterios de modificación se basaban principalmente en adaptaciones a nuevos cantantes o presentaciones de las obras en nuevos teatros y ante nuevos públicos, incluso con cambios de lenguaje, en Puccini los cambios se deben básicamente a una cuestión personal más relacionada con su constante insatisfacción ante sus obras, en algunos casos motivado por las malas críticas o acogida en los estrenos.

Las tres versiones propuestas aquí de Madama Butterfly se corresponden con la de su estreno en febrero de 2004 en la Scala de Milán, la revisión efectuada para el reestreno en Brescia en Mayo de ese mismo año y la posterior realizada para el estreno en París en 1907. Entre medias Puccini realiza otra revisión para en MET de Nueva York (1906) y finalmente, a finales de 1907, y sobre la base de la versión de París, redacta la que podemos denominar Versión Estandar que actualmente conocemos. Por lo tanto, disponemos realmente de hasta 5 versiones distintas.

Actualmente la Versión Estandar se complementa algunas veces con fragmentos de las versiones anteriores, en especial recuperados del Primer Acto. El fracaso del estreno milanés de la obra, en parte debido a su larga duración, está en la base de las futuras versiones. Sin embargo, una escucha detenida de las tres versiones propuestas nos ofrece algunas conclusiones interesantes:
  • Efectivamente hay un criterio reductor entre las versiones que elimina de un plumazo fragmentos enteros del primer acto dedicados a la presentación de los familiares de Butterfly que pasan de tener un relativo protagonismo a ser meras comparsas decorativas, excepción hecha del Tío Bonzo cuya importante y efectista aparición inflexiona el primer acto y lo conduce al emotivo final del Dúo de Amor. Con esta pérdida se eliminan una gran parte de las armonías "orientalistas" de este Acto con unos hallazgos armónicos sorprendentes en favor de una mayor continuidad dramática y musical.
  • La idea general de la obra no se desvirtúa en las sucesivas versiones posteriores al estreno, y algunos de los momentos más destacados de la obra se mantienen intactos como el aria de la protagonista "Un bel di vedremo", la práctica totalidad del Dúo de Amor que cierra el primer acto, el Coro a Boca Cerrada, la emotiva lectura de la carta de Pinkerton por parte de Sharpless así como el inconcluso acorde final de la obra. Esto implica una visión bastante clara del compositor sobre la obra al mantener muchas de sus soluciones iniciales por lo que podríamos hablar más bien de un pulido formal.
  • La parte más modificada de la partitura es, sin lugar a dudas, el final de la obra, desgajado del Segundo Acto de la versión de La Scala como un segundo cuadro del mismo en la versión de Brescia y como un Acto independiente en la de París. Esta separación produce sus primeros cambios en el Interludio musical que en la versión de La Scala se une sin fisuras al coro a Boca Cerrada mientras que en las siguientes versiones el corte es totalmente cerrado lo que otorga al fragmento un nuevo comienzo.
  • Armónicamente el final de la obra cambia de la desolación casi total de la Versión de La Scala a un mayor dramatismo apoyado en una menor duración y la eliminación de muchas cadencias orientalistas. Quizá la parte mas modificada es el aria final de Butterfly, "Tu, Tu, Tu, Piccolo Iddio", que pasa de una redacción musical oscura y triste de la primera versión a una más efectiva dramáticamente, con un fraseo más largo y mayor cantidad de subidas al agudo en la línea vocal de la protagonista. Puccini elimina casi totalmente la aparición de Kate, la esposa americana, y su conversación con Butterfly prevista en La Scala, y sus frases musicales pasan al Consul Americano, Sharpless, cuya figura gana así en profundidad emotiva.
  • Mas cercano al universo musical femenino que al masculino, Puccini accede, aconsejado por su circulo de amigos, a incluir un aria para el tenor en este tercer Acto, intentando equilibrar de alguna forma el gran peso de la soprano en toda la obra cuya presencia en escena es casi constante desde su aparición en el primer acto. 
La sensación general, escuchadas las tres versiones, es la de una mayor concentración dramática tanto musical como argumental por la desaparición de algunos personajes y de fragmentos musicales completos. Sin embargo, escuchada la primera versión se nos muestra como una opción totalmente válida y nos muestra una visión musical mucho más triste de la obra. Mientras que la Versión de París da la sensación de trazar un círculo dramático casi perfecto, la de La Scala nos ofrece una linea descendente que va oscureciendo la obra hasta su dramático final. En definitiva, un cambio más significativo del que "a priori" puede parecernos.

Hablar aquí de Madama Butterfly me parece innecesario, es quizá una de las obras más conocidas del género y una de las más representadas casi desde su estreno. Estrenada por la soprano Rosina Storchio ha sido interpretada por casi todas las grandes sopranos líricas o dramáticas desde 1904 hasta la fecha. En la interminable lista destacan la española Victoria de los Angeles, que ha grabado dos versiones de referencia, Renata Scotto, musical y dramática como pocas, María Callas (que solo representó la obra en escena una vez aunque su registro de 1955 con Karajan pueda parecernos lo contrario), Renata Tebaldi, Mirella Freni, y más recientemente la rumana Angela Gheorghiu. 

Puccini intenta presentarnos la contraposición entre el mundo oriental y occidental recurriendo tanto a la armonía como a la estructura de la obra en la que destaca la complejidad del ritual japones (presentación de Butterfly, cambio de vestimenta durante el Dúo de Amor y suicidio de la protagonista) frente a la liberalidad occidental 

La versión propuesta está a años luz de cualquiera que podamos conocer pero mantiene su interés por la presentación de las tres versiones expuestas. 

María Spacagna, soprano americana de gran predicamento en los escenarios americanos, es una reconocida interprete de Buttefly y esto se nota en el acercamiento al personaje y la interiorización de la caracterización. No obstante, su voz se nos antoja por momentos un poco ingrata al oído, en especial en la zona aguda. El resto del reparto no merece comentario alguno salvo decir que resuelven sus cometidos con bastante profesionalidad y con un interés de caracterización bastante significativo aunque vocalmente no alcancen la calidad de otros interpretes de la obra. A destacar la presencia de Vivica Genaux en el papel de Kate.

La dirección orquestal de un proyecto tan complicado y fraccionado resulta bastante complicada y Charles Rosekrass sale más que airoso del empeño sin grandes alardes de virtuosismo orquestal pero con una claridad expositiva beneficiada por la transparencia de la grabación.

La grabación original se presenta en 4 discos y necesita de la programación del reproductor para su escucha. Los discos primero, segundo y primera parte del tercero contienen la versión original de La Scala, y el resto incluye todas las pistas alternativas. Para facilitar la escucha he optado por presentar la versiones de forma separada y completa añadiendo los libretos para aquellos que quieran utilizarlos y optar por el "Juego de las Diferencias". 

Un trabajo de esta magnitud contiene obviamente algunos aspectos problemáticos relacionados con el continuo musical y algunos de los acoplamientos de las pistas no están del todo conseguidos pero el gran valor testimonial de esta grabación nos hace olvidar este tipo de consideraciones.

En general, y por muchos de los motivos apuntados, yo calificaría esta grabación, o grabaciones, de excepcionales por su carácter único. Serán más disfrutadas por los amantes de Puccini y de la geisha japonesa pero a buen seguro sorprenderán a mas de uno.

Para facilitar la comprensión de las variaciones entre las tres versiones incluyo un cuadro con las pistas de cada una separando por colores los fragmentos desaparecidos, los modificados y los que se mantienen en las tres redacciones.



viernes, 3 de mayo de 2013

ANNA MOFFO - ARIAS DE COLORATURA


Apodada con el sobrenombre de "La bellissima", Anna Moffo desarrolló una carrera irregular entre 1955, año de su presentación como Norina en Don Pasquale (Donizetti) en Spoleto, y 1974 en el que se aleja de los escenarios por agotamiento físico manteniendo hasta 1983 una actividad esporádica.

Artista polifacética, es protagonista de incipientes producciones operísticas filmadas llegando incluso al cine en el que protagoniza algunas películas de dudoso gusto semipornográfico. 

Nacida en Pensilvania en 1932, hija de padres italianos, tras terminar sus estudios recibe una oferta para trabajar en Hollywood que rechaza por su intención de convertirse en monja. Una beca la lleva a realizar sus estudios musicales que inicia en Filadelfia y termina en el Conservatorio de Santa Cecilia de Roma en 1955.

Una producción televisada de Madama Butterfly (Puccini) producida por la RAI en 1956 consolida su fama en Italia. A ella seguirán nuevas producciones televisivas de enorme éxito (Falstaff, La Sonnambula) que, vistas hoy, nos sonrojan por su ingenuidad y estética naif.


Los primeros años de su carrera, vistos desde la perspectiva del tiempo, son, sin duda, los mejores. Testimonio de ello son las grabaciones discográficas realizadas para la EMI en los ultimos años de la década de los 50: la Susana de Le Nozze di Figaro (Mozart), Nannetta en el Falstaff (Verdi), Mussetta en La Boheme (Puccini) y la cantante italiana del Capriccio (Strauss) junto a compañeros de la talla de Elisabeth Schwarzkopf, Nicolai Gedda, María Callas y Giuseppe Di Stéfano, entre otros, y directores como Carlo María Giulinni, Herbert von Karajan y Wolfganf Sawallisch.
  

A partir de 1960 se produce un punto de inflexión en su carrera determinado por la vuelta a Estados Unidos y la firma de un contrato de exclusividad con la casa discográfica RCA para la que grabará sus principales papeles dejando algunas grabaciones de referencia entre las que destaca su esforzado retrato de Luisa Miller (Verdi) junto a Carlo Bergonzi y una curiosa primera grabación mundial de La Rondine (Puccini). Durante esta década hará su presentación en los principales escenarios europeos y americanos con especial atención a Italia, país con el que mantiene una especial relación que la lleva a tener su propio programa de televisión.

Su acercamiento a la Operetta, de la que ha dejado grabaciones tanto en disco como en vídeo  la hizo muy popular durante esta época de cu carrera en los países del ámbito germánico.

Los años 70 suponen un giro hacia papeles más dramáticos, manifestando graves problemas vocales que la llevan a distanciarse de los escenarios a los que ya no volverá salvo de forma puntual.

En resumen, estamos hablando de una carrera que en su plenitud solo dura 15 años (1955 - 1970) a partir de los cuales los problemas vocales se harán evidentes y se acentuarán los defectos de una voz sometida a una presión excesiva por la acumulación de papeles demasiado exigentes.

En los inicios de su carrera graba para la EMI dos recitales de arias, el primero de ellos dedicado a Mozart, grabado en 1958 y el segundo, dedicado a Arias de Coloratura y dirigido por un jovencísimo Colin Davis, en 1959. Es este último recital el que se ofrece en este post por su gran valor como testimonio de lo que fue y no pudo ser.

La soprano nos muestra lo que serán las claves de su carrera: una voz impersonal (incluso fea en algunos momentos) aunque manejada con una técnica que le permite asomarse a papeles de tesitura extrema. No obstante los agudos suenan casi siempre tensos, la coloratura es resuelta de forma admirable aunque un punto mecánica siendo lo mejor, sin duda, los momentos cantábiles. Su interpretación de las arias bellinianas, Ah! non credea mirarti (La Sonnambula) y Qui la voce sua soave (I Puritani), son modélicas en cuanto intención y expresión. 

De todo el disco destaca la interpretación del aria de Gilda (Rigoletto) Caro Nome en el punto justo de inocencia y malicia y con una coloratura más refinada que en el resto de los fragmentos, permitiéndose el lujo de ascender al sobreagudo en el trino final de la escena, proeza que emula a La Callas de México en 1952. De hecho, fue comparada con la soprano griega en los inicios de su carrera por la coincidencia de muchos de los roles asumidos por ambas sopranos, comparación que, una vez escuchadas, no tiene ningún sentido.

Colin Davis ya nos muestra en ese lejano 1959 el buen hacer, y acompaña a la soprano con ese sello que solo tienen los grandes maestros y al que nos ha tenido acostumbrados hasta su reciente fallecimiento este mismo año.

El contenido del disco fue reeditado en 1990 por EMI en una serie dedicada a grandes voces y completado con extractos del anteriormente mencionado recital dedicado a Mozart y el aria de Musetta de la integral de La Boheme grabada junto a la Callas. Posteriormente ha aparecido diseminado en multitud de recopilaciones de todo tipo.

Solo por este disco y el resto de grabaciones realizadas para la EMI habría merecido un puesto de honor en el firmamento de las estrellas de la Opera.


domingo, 21 de abril de 2013

VERDI - LA TRAVIATA - MARIA CALLAS & ALFREDO KRAUS - LISBOA 1958


Durante muchos años los aficionados a la lírica y los seguidores de María Callas se han tenido que conformar con grabaciones en vivo de La Traviata realizadas por la soprano griega y que presentaban problemas acústicos que impedían acercarse al mito de su interpretación en condiciones de sonido adecuadas. Su única grabación en estudio fue realizada en 1953 junto a unos compañeros inadecuados (Albanese y Savarese) y una dirección (Santini) pesante y fuera de estilo en un momento en el que la diva aun no había terminado el proceso de interiorización del personaje que no llegaría hasta 1955 en las representaciones de La Scala bajo la dirección de escena de Visconti y la batuta de Giulini. Una producción que ha pasado a la historia de la Opera y que fue registrada, si bien con un sonido deficiente, y publicada por varios sellos discográficos.

En marzo de 1958, la Callas realiza una pequeña gira "Ibérica" que se inicia en Madrid con un recital efectuado en el Cine Monumental del que no ha quedado registro alguno y, unos días después, finaliza con dos representaciones de La Traviata en el Teatro Nacional de Sao Carlo de Lisboa de las que, por suerte, si ha llegado hasta nosotros la correspondiente grabación de la primera función del día 27.

Sin embargo, hasta el año 2000, las ediciones que nos llegaban de esta velada presentaban un sonido oscuro y reverberante, incluida la edición publicada en 1980 por la EMI que alejaban del oyente las voces y la orquesta como si la fuente de la toma hubiera estado colocada lejos del escenario. Casi todas las ediciones se basaban en las cintas entregadas por el Teatro al tenor protagonista de las representaciones, Alfredo Kraus, sobre la base de la grabación realizada por la Emisora Nacional de Radiodifusión Portuguesa (RDP) que retransmitió el evento a todo el país y que carecían de la adecuada calidad sonora.

Las cintas originales de óxido de hierro fueron guardadas en los archivos de la RDP. En los años 70 fueron trasladadas a cintas de cromo y de nuevo archivadas hasta que en 1994 se realiza una remasterización digital del sonido que le devuelve toda la brillantez original. En 1997 se redescubren las cintas por una serie de casualidades que suponen la reposición de la grabación mediante una retransmisión radiofónica que deja en evidencia el tesoro que hasta ese momento había permanecido oculto y preservado.

A raíz del éxito de esta retransmisión los responsables de la RDP se deciden a realizar una edición especial conmemorativa de solo 2000 ejemplares que fue entregada como regalo de cortesía de la emisora sin que haya llegado a ser objeto de una edición comercial hasta la fecha.

Muchos de los que escuchen por vez primera esta nueva edición que hoy traigo aquí notarán de inmediato la diferencia con anteriores ediciones comerciales. El sonido es puro y cristalino y, pese al algunos escasos momentos de saturación y el hecho de ser una grabación monoaural, nos permite una escucha extraordinaria de la musica que, reproducida en nuestros equipos, parece generarse milagrosamente en el momento de la escucha como si fuéramos testigos excepcionales de la primera retransmisión.

Es posible que la crítica prefiera el acercamiento a las grabaciones de la velada de 1955 en La Scala por contener la primera interpretación "madura" del personaje realizada por María Callas, sin embargo, y aunque ya en 1958 aparecen los primeros problemas vocales de la Diva, esta nueva grabación, restituye en todo su esplendor sonoro la madurez vocal de la griega en su acercamiento al personaje y su drama.

La dirección orquestal del maestro Ghione también se nos aparece más fresca e inspirada que en anteriores publicaciones y las prestaciones vocales del resto de protagonistas parecen dejarse arrastrar por el "fuego griego" ofreciendo unas interpretaciones de referencia, un extraordinario Kraus como Alfredo Germont en los inicios de su carrera (y que fue definido por la misma Callas como su mejor Alfredo), y un mas que suficiente Mario Sereni como Giorgio Germont, 

De la interpretación de la Callas poco puede decirse, irónica y esperanzada en el primer acto, abatida por la realidad en el segundo acto para terminar desolada en el acto final, encuentra acentos nuevos para acercarnos de forma descarnada el drama de Violetta dominando colores, respiración e interpretación hasta ponernos en algunos momentos literalmente los pelos de punta. 

Si hubiera que destacar algún momento quizá habría que hablar del desvanecimiento en un hilo de voz del agudo final del aria del tercer acto "Addio del Passato" y, sin lugar a dudas el estremecedor agudo mantenido durante más de 12 segundos tras el duo con el tenor del mismo tercer acto al inicio de la frase Ah! Gran Dio morir si giovine! Es en este tercer acto donde la soprano encuentra los acentos mas desgarradores poniendo al servicio de la interpretación toda una paleta de recursos vocales y colores que dejan al oyente literalmente exhausto. La Callas reduce la voz hasta convertirla, en algunos momentos, en un hilo imperceptible como si quisiera ahorrar energías para alejar el momento de su muerte. El conjunto final mantiene durante toda su ejecución una desolación gracias a la portentosa interpretación de todos los protagonistas incluyendo una orquesta que por momentos avanza y se detiene siguiendo cada uno de los gestos de la soprano.

Olviden todo lo que hasta conocían de esta grabación y disfruten de esta nueva dimensión de un espectáculo que ya forma parte de la historia de la Opera. Por suerte disponemos de una rara filmación que nos acerca tres momentos de la velada que, aunque rodados de forma estática, nos permiten poner imágenes a tan extraordinaria grabación.



sábado, 20 de abril de 2013

LEYLA GENCER - ARIAS DE DONIZETTI, VERDI & CATALANI



Único álbum en estudio de Leyla Gencer (si exceptuamos un curioso recital de canciones de Chopin grabado al final de su carrera), es una rareza bastante difícil de encontrar hoy en día y que tiene la importancia de presentarnos un retrato bastante completo del arte y el repertorio de la soprano turca agrupando las únicas grabaciones en estudio realizadas, una a principios de su carrera (1956) ,y la otra en su momento de mayor esplendor vocal. (1974), publicadas por Fonit Cetra.

Especializada en el Bel Canto y con una carrera bastante exitosa de publico forjada principalmente en escenarios italianos, fue durante muchos años sustituta de otras cantantes, protagonista de segundos repartos y reposiciones de obras y producciones pensadas y diseñadas para otras voces hasta alcanzar una notoriedad personal que no tuvo reflejo en los estudios de grabación. 

Los cimientos de su carrera fueron las obras de Donizetti y de Verdi, precisamente los autores destacados de esta grabación, alternando con obras de Bellini, Cherubini, Spontini y Zandonai de las que han quedado innumerables grabaciones en vivo.

Con una voz mas pequeña que la de su coetánea María Callas (a la que sustituyó en mas de una ocasión), pero mucho mas ductil y adecuada al Bel Canto, sin descuidar nunca los aspectos dramáticos de los roles representados, destaca por la delicadeza de su timbre, el uso de los reguladores y un sorprendente fiato que la permitía trazar arcos vocales de una belleza deslumbrante que, en cierta medida, nos recuerdan a Montserrat Caballé. 

Su mayor mérito, sin duda alguna, fue trazar su propio camino sin emular a ninguna otra cantante del momento. Es posible que algunas soluciones vocales nos choquen al tener el oído acostumbrado a otras formas de interpretación posiblemente menos ortodoxas aunque más efectistas, pero no por ello sus hallazgos vocales dejan de ser válidos y termina por conquistarnos completamente y hacernos lamentar que su carrera discográfica no fuera mas densa.

Resulta enriquecedora la escucha comparada de su interpretación de Anna Bolena (Donizetti) con la realizada esos mismos años por María Callas. Desde luego que tras la escucha entendemos por que La Callas era "La Divina" pero lo que resulta inexplicable es que Leyla Gencer no tuviera el reconocimiento que se merece.



Acompañada por dos grandes maestros italianos de la dirección como son Gianandrea Gavazzeni y Arturo Basile, la Gencer nos regala 45 minutos de su arte exquisito que a mas de uno dejará con la boca abierta y en el que destaca un Addio del pasato (La Traviata) que por momentos parece suspendido en el aire gracias  al uso espectacular de la respiración y rematado por un agudo final que se desvanece en la nada como un anticipo del próximo final de la protagonista.


Más que para disfrutar habría que decir que para "degustar". Un tesoro de la fonografía que todo melómano debería conocer.


viernes, 19 de abril de 2013

JUNE ANDERSON - AIRS D´OPERAS FRANCAIS & ITALIENS


Disco 1. Airs d´Operas Français. 1990

1. Thomas. Hamlet. A vos jeux, mes amis
2. Thomas. Hamlet. Et maintenant, ecoutez ma chanson
3. Meyerbeer. Robert le Diable. Robert, Robert, toi que j´aime
4. Massenet. Manon.
Je marche sur tous les chemins
5. Massenet. Manon. Obeissons quand leur voix apelle
6. Gounod. Romero et Juliette. Dieu! Quel frisson court
7. Meyerbeer. Dinorah. Ombre legere
8. Bizet. Ivan IV. Il me sempre parfois que la vie est un sogne
9. Bizet. Ivan IV. Oh! Ciel! Quel changement
10. Spontini. La Vestale. Toi que j´implore
11. Verdi. Les Vespres Siciliennes. Merci Jeunes amis

Orchestre du Capitole de Tolouse
Michel Plasson

Disco 2. Bellini. Airs d´Operas. 1987

1. I Puritani. Son Vergin vezzosa
2. I Puritani. Ah! Rendetemi la speme... Qui la voce... Vien diletto
3. I Capuleti e i Montecchi. Eccomi in lieta vesta. Oh! quante volte
4. La Sonnambula. Oh! Se una volta sola... Ah! non credea mirarti... Ah! non giunge
5. Beatrice di Tenda. Oh! Mie fedele... Ma la sola... Ah! la pena

Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo
Nicola Rescigno

Este doble álbum publicado bajo la distribuidora francesa de EMI reúne dos discos grabados la soprano  americana June Anderson en los años 1989 y 1990 coincidiendo con la época de su mayor esplendor vocal.

Nacida en Boston en 1952 realiza sus estudios musicales en Norteamérica. A la vista de sus éxitos nos resulta extraño saber que sus inicios fueron bastante lentos y, pese a recibir numerosas menciones, incluida una para jóvenes promesas del Metropolitan de Nueva York,  no fue reconocida hasta 1978 con su debut en la New York City Opera con el papel de la Reina de la Noche de La Flauta Mágica.

Después de unos años en los que desarrolla su carrera en los escenarios de Estados Unidos, no será hasta 1982, a raíz de su presentación en el rol titular de Semiramide de Rossini en Roma, cuando despega su carrera internacional que la llevó a cantar en los principales escenarios (Florencia, Venecia, Milán, Londres, Paris...).

Dotada de una voz de Soprano Ligera con una técnica de coloratura sorprendente pese a un ligero entubamiento del sonido, June Anderson se especializa en papeles Belcantistas, de Rossini, Bellini, Donizetti y Verdi alternando roles más ligeros (Sonnambula, Lucia di Lammermoor) con otros mas dramáticos (Norma, Traviata), y ha sabido mantener una coherencia que le ha permitido alargar su carrera hasta la actualidad.

Acusada por la crítica de frialdad expresiva, y comprada negativamente con Joan Sutherland  a la que le une no solo un repertorio y técnica similares, sino también un relativo parecido físico, ha sido el público el que ha valorado sus prestaciones vocales cimentado la base de su éxito internacional. De forma paralela ha llevado una carrera discográfica no muy abundante pero bastante significativa registrando algunos papeles de su cuerda menos transitados en los estudios de grabación. (Mose in Egitto, Mahometto II, La jolie fille de Perth, La Juive, La Muette de Portici, Hamlet)

Los dos recitales presentados nos muestran a June Anderson con una lujuria y un poderío vocal envidiable que le permite recorrer varios autores y estilos sin dejar ningún cabo suelto incluyendo una coloratura y unos sobreagudos proyectados con una facilidad pasmosa. Pese a ser cierta una cierta frialdad expresiva el disfrute de la escucha está garantizado. Es una lástima que el Bolero francés del último acto de Les Vespres Siciliennes de Verdi, ultima pista del disco dedicado a la ópera francesa, no sea coronado con el Mi sobreagudo que ha impuesto la tradición y que habría supuesto un broche de oro al recital.

Personalmente tuve la oportunidad de verla cantar en Madrid en el año 1985 en una Marie de La Fille du Regiment (Donizetti) junto a Alfredo Kraus como parte de una gira en la que ambos cantantes llevaron la obra por distintos escenarios mundiales y que fue coronada con una grabación de la EMI de una representación en vivo en la Opera de Paris en 1986 y puedo asegurar que su actuación escénica fue todo menos fría mientras que vocalmente nos regalo toda una colección de sobreagudos (la mayoria de ellos alternativos) con los que corono arias, duos y conjuntos rematando la función un un Mi sobregudo que mantuvo hasta la conclusión orquestal de la obra.

Totalmente recomendable

sábado, 6 de abril de 2013

SYLVIA SASS - THE DECCA RECITALS


De nuevo y casi sin proponérmelo, una grabación difícil de encontrar. Parece que al final voy a dedicar el Blog a rarezas discográficas, lo cual, por otro lado, quizá sea lo mejor porque suele ser lo complicado de encontrar lo que todos buscamos.
El doble álbum publicado por el sello Eloquence en Australia dedicado a unir todos los recitales grabados por la soprano Sylvia Sass para el sello Decca no ha sido comercializado fuera del circuito australiano y solo puede accederse a el a través de compra por internet. Solo una pequeña parte fue publicado en Europa por Decca en su serie Classic Recitals.
De igual forma resulta bastante complicado acceder al resto de recitales grabados por la soprano para el sello Hungarotón y las pocas grabaciones publicadas en Decca (Don Giovanni y Bluebeard´s Castle, ambas dirigidas como su compatriota Georg Solti) y Philips (Stifelio y Ernani, de la serie dedicada al joven Verdi dirigida en los años 70 por Lamberto Gardelli) no tienen una distribución muy estable.
Por lo tanto, la presencia de discos de esta soprano en las tiendas suele resultar bastante complicada y eso pese a su gran carrera internacional y la importancia de poseer una voz bastante inhabitual, soprano dramática con coloratura, y el haber sido definida algunas veces como "sucesora de la Callas".
Nacida en Budapest (Hungría) en 1951, hija de una familia de tradición musical (su madre era cantante lírico ligera y su padre maestro de música), realiza sus estudios musicales en la Franz Liszt Academy de Budapest debutando en 1971 en el papel de Franquita (Carmen) en 1971.
Tras ganar una serie de premios internacionales comienza su carrera en Hungría orientada a la interpretación de papeles dramáticos húngaros e italianos entre los que destaca la Giselda de I Lombardi (incluida en este recital de arias) que supone su debut en el Covent Garden de Londres en 1976. A partir de este año es frecuente su presencia en escenarios internacionales como La Scala, la Opera Garnier de Paris, Viena, Hamburgo, Baviera, e incluso el Bolshoi de Moscú.
Anuncia su retirada de los escenarios a finales de los años 80 en los que ya era perceptible un grave deterioro de su voz y solo regresa puntualmente en dos ocasiones durante la década de los 90 manteniéndose en activo en el campo del recital hasta fechas muy recientes.
Su voz, ligeramente entubada y oscura, no es del gusto de todo el publico y la crítica, pero gracias a una buena técnica que le permitía ascender al agudo sin problemas, así como todo un juego de medias voces, filados  y veladuras la convierten en idónea para la interpretación de grandes papeles dramáticos que requieren el uso puntual de coloratura (Norma, Medea, Giselda, Lady Macbeth, Traviata...).
El doble álbum que nos ocupa nos muestra una amplia representación de su arte en muchos de los papeles comentados y seguramente dejará a mas de uno con la boca abierta. Mención especial merecen sus interpretaciones de Giselda (terminando el aria Oh! Madre dal cielo, con una impresionante subida al agudo en pianisimo), de Lady Macbeth (en una quizá sobre actuada versión de la escena de sonambulismo que resulta difícil de olvidar) y Norma (en una pausada e introspectiva versión del Casta Diva).
Los dos recitales operísiticos que abren el álbum fueron grabados en la década de sus triunfos internaciones, concretamente en los años 1977 y 1978, dirigidos ambos por uno de sus mejores valedores, Lamberto Gardelli.
La parte final está dedicada al mundo de la canción de concierto y a dos compositores compatriotas, Liszt y Bartok, acompañada por el pianista Andras Schiff (destacando sin duda su interpretación de Die Loreley) y fue grabada en 1979.
Para descubrir y disfrutar.