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lunes, 22 de abril de 2013

KIRI TE KANAWA - SONG RECITAL


Uno de los discos mas raros de la discografía de la soprano neozelandesa Kiri te Kanawa por centrarse en un repertorio poco transitado a lo largo de su carrera. De hecho solo grabó, años después, otro recital de canciones con acompañamiento de piano para el sello DECCA que, como éste, es bastante difícil de encontrar en el mercado de venta. 

Escuchándolo nos damos cuenta rápidamente porqué no ha sido un camino habitual en la carrera de esta gran soprano lírica ya que, salvo aciertos puntuales, el recital queda lastrado por una monotonía en la expresión que, pese a su brevedad, puede llegar al aburrimiento. El disco transita por los mundos de Schubert, Schumann, Wolf, Fauré , Duparc y Walton con una unidad estilística bastante incoherente. 

Los mejores aciertos los encontramos en las piezas de carácter estático, Nacht und Traume (Schubert), Du bist wie eine Blume (Schumann), L´invitation au Voyage (Duparc), Apres un reve (Faure) que se adaptan como un guante al estilo lírico del canto de la soprano. En todas las piezas cantadas, Kiri te Kanawa se acerca con un concepto bastante más operístico que camerístico lo cual es una opción totalmente válida aunque no sea la deseable.

En 1979 su voz se encontraba en un punto culminante y lejos del amaneramiento que en años posteriores empañaría casi todas sus interpretaciones. Los agudos son resueltos con una proyección envidiable y la línea de canto se muestra pastosa, lírica en extremo y con un sentido del legatto modélico. 

Descubierta en 1969 por Georg Solti en unas pruebas para cubrir el reparto de Las Bodas de Fígaro (Mozart), su carrera despega en 1971 con su presentación como la Condesa de Almaviva de la citada obra en la Royal Opera House (Convent Garden de Londres), un papel que registraría con Solti una década mas tarde.

Estos primeros son los años de Mozart ampliando su repertorio a los principales papeles de las obras más importantes del compositor de Salzburgo (Pamina, Donna Elvira, Fiordiligi...) y acercándose timidamente a los papeles mas líricos de Verdi y Puccini. (Simon Boccanegra, Otello, La Boheme, La Rondine...)



A partir de la década de los 80 Kiri te Kanawa sienta cátedra en los personajes mas líricos de Richard Strauss dejando grabaciones modélicas de Arabella, La Mariscala (Der Rosenkavalier) y la Condesa Madeleine (Capriccio) a la vez que se acerca a algunos papeles de corte más dramático sin perder su enfoque lírico personal que ha caracterizado las actuaciones toda su carrera.



Varios acontecimientos durante la década de los 80 la convierten en una de las sopranos más internacionalmente conocidas. En 1981 se convierte en la cantante más vista en el mundo entero gracias a la retransmisión por Eurovisión de la Boda de Carlos de Inglaterra con Lady Diana Spencer en la que fue invitada a cantar un extracto de un oratorio de Handel, en 1984 Leonard Bernstein la elige para interpretar el papel de María en la grabación de una nueva versión de su musical West Side Story,  y en 1985 participa en la grabación de algunas de las arias interpretadas en la película "Una habitación con vistas" del director británico James Ivory.



Paralelamente a su carrera operística ha transitado por mundos aparentemente alejados de la lírica dejándonos grabaciones de obras de Cole Porter, Michel Legrand, Kern, Gershwin y el musical norteamericano que gracias a su voz adquieren una nueva dimensión y cuya difusión ha servido de acercamiento de su figura al gran público como puerta de entrada al mundo de la lírica.

Desde finales de los 90 se ha retirado lentamente de los escenarios para centrarse en su vida familiar eligiendo para su despedida de los escenarios en 2010 el papel de La Mariscala (Der Roserkavalier).



El disco ha sido objeto de re-edición por la discográfica en los años 90 pero por su interés he preferido añadir aquí la portada de la edición original en disco que, personalmente me parece mas adecuada como testimonio de una época y un estilo en la forma de editar las portadas discográficas que, lamentablemente, se está perdiendo en favor de abstracciones bastante ajenas a la música.


martes, 16 de abril de 2013

OBITUARIOS - 14 DE ABRIL DE 2013 - SIR COLIN DAVIS


Acaba de llegar a los medios la noticia del fallecimiento, el pasado 14 de abril, del director de orquesta inglés Sir Colin Davis, no por esperada menos dolorosa. Todos los que tenemos ya cierta edad nos hemos acercado en uno o otro momento de nuestras vidas a alguna grabación de ópera de las múltiples registradas a lo largo de su carrera por el eminente director británico.

Nacido en 1927 sus primeros estudios musicales realizados en la Royal College of Music de Londres se centraron en el clarinete. No fue admitido en cursos de dirección orquestal por su bajo nivel en el piano. No desalentado por este primer tropiezo crea con unos amigos una orquesta que dirige el mismo. La buenas críticas le llevan a conseguir en 1957 el puesto de asistente de dirección de la BBC Escocesa que será su plataforma de lanzamiento. En 1959, de forma fortuita, sustituye a Otto Klemperer en la dirección de un Don Giovanni (Mozart) en el Royal Festival Hall y un año después una enfermedad de Beecham le lleva a dirigir Die Zauberflote en el festival de Glyndebourne. 

Estas dos sustituciones incrementan su popularidad y proyectan su carrera sobre la base de uno de los compositores que será fundamental en su posterior desarrollo, Mozart.

Director titular de la London Symphony Orchestra con las que ha estado vinculado de forma intermitente desde 1959 ha estado también al frente de otras agrupaciones de primera fila como La Filarmónica de Nueva York o la Orquesta Sinfónica de Boston.

Desde 1971 y hasta 1986 ha sido el director musical de la Royal Opera House - Covent Garden y fue el primer director inglés invitado a actuar en el Festival de Bayreuth (1977).

Además de su reconocida reputación como director de las óperas de Mozart de las que ha dejado muy buenas grabaciones publicadas, como casi toda su discografía, en el sello Philips (Don Giovanni, Le nozze di Figaro, Idomeneo, Die Zauberflote) ha destacado su trabajo para revalorizar la música para escena de Berlioz dejando primeras grabaciones en estudio de operas como Benvenuto Cellini, Les Troyens y otras obras vocales como La Damnation de Faust y Romero et Juliette.

Reputado director de música inglesa ha destacado como interprete de la música para escena de Tippett, Britten.

En el campo de la ópera italiana no ha tenido los mismos éxitos ni valoración de la crítica, sin embargo nos ha legado algunas interpretaciones que, sin ser de referencia, han sido grabaciones de cabecera para múltiples generaciones por la importancia de las voces convocada,s entre las que ha destacado, sin lugar a dudas, las de Montserrat Caballe, José Carreras y Katia Ricciarelli, todos ellos en los mejores momentos de sus respectivas carreras (Tosca, La Boheme, Un Ballo in Maschera, Il Trovatore). Acusado por la crítica por lo que han venido a denominar escasa "italianitá" estas grabaciones adolecen de unos secundarios anglosajones idiomáticamente fuera de estilo que lastran el resultado final. No obstante, escuchar a Katia Ricciarelli y a José Carreras como protagonistas de La Boheme en un fecha tan temprana como 1979 y arropados por una dirección orquestal exultante de sensualidad es una de las experiencias musicales más recomendables para cualquier aficionado a la lírica.

La grabación propuesta como homenaje, realizada en 1982, nos presenta a una Kiri te Kanawa pletórica de facultades en una selección de arias de Mozart adecuadas a los medios vocales y expresivos de la soprano neozelandesa y con el acompañamiento de la LSO.